Lionel Messi cerró su ciclo con la Selección Argentina en una noche cargada de emociones y situaciones inesperadas. En el Monumental, donde más de 85 mil personas fueron testigos de su despedida, el capitán marcó un gol de penal, dio dos asistencias y recibió distintos homenajes antes, durante y después del partido ante Benín, que terminó con triunfo argentino por 3-0.

Pero además del resultado y de los homenajes preparados para el último partido del rosarino, la jornada dejó varias historias que rápidamente llamaron la atención y se convirtieron en protagonistas de la noche.

Un mensaje que cambió todo

Entre las historias que circularon después del partido apareció una particularmente insólita. Según trascendió en redes sociales, un hombre había comprado dos entradas para asistir al partido junto a su pareja y habría pagado alrededor de $800.000 por cada una.

El problema apareció cuando, ya en el estadio, la mujer habría visto un mensaje que otra persona le había enviado al teléfono de su pareja. Según la versión que comenzó a circular, se trataba de un mensaje de una supuesta amante.

La reacción de la mujer habría sido inmediata: rompió su entrada y decidió ingresar sola al Monumental, mientras que el hombre terminó quedándose afuera.

La historia rápidamente se convirtió en una de las anécdotas más comentadas de la despedida de Messi. Sin embargo, el episodio circuló principalmente a través de redes sociales y no existe una confirmación independiente de todos los detalles de la situación.

El particular regalo del árbitro

Una vez terminado el partido apareció otro de los detalles que llamó la atención. El árbitro chileno Fernando Véjar se acercó a Messi y le entregó las tarjetas que había utilizado durante el encuentro.

El juez también le dio la pelota del partido. De esta manera, el capitán argentino se llevó dos recuerdos de su último encuentro con la camiseta de la Selección.

La escena tuvo una continuación inesperada. Durante la transmisión posterior se pudo ver a Soledad Pastorutti con las tarjetas en la mano, luego de su presentación en el escenario montado para el homenaje.

Los regalos que recibió de Benín

Antes del comienzo del partido, el capitán de Benín, Sessi D’Almeida, también tuvo un gesto especial con Messi. En representación de sus compañeros, le entregó una réplica de la Estatua de la Amazona, una rosa, el banderín del seleccionado y una carta escrita a mano por los futbolistas.

La estatuilla tenía además una destinataria especial. D’Almeida explicó que estaba pensada para Antonela Roccuzzo y que representa la fuerza de las mujeres en la cultura de su país.

Messi ingresó con sus tres hijos

Otro de los momentos destacados ocurrió antes del comienzo del encuentro. Messi ingresó al campo de juego acompañado por sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro.

Antonela Roccuzzo y Celia Cuccittini, esposa y madre del futbolista, siguieron la ceremonia desde uno de los palcos del Monumental.

La previa también tuvo un fuerte componente emotivo. Fabio Santana, excombatiente de Malvinas, interpretó el Himno Nacional Argentino acompañado por una bandera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas”.

Un desmayo durante el show de Soledad

La jornada también tuvo un episodio inesperado durante los espectáculos musicales. Mientras Soledad Pastorutti realizaba su presentación, una persona que formaba parte del operativo de seguridad se desmayó cerca del escenario.

La situación generó una rápida intervención de quienes se encontraban en las inmediaciones. El episodio ocurrió cuando todavía permanecían en el estadio los jugadores, familiares, integrantes del cuerpo técnico y gran parte del público.

El show de drones

Después del partido, el cielo del Monumental se convirtió en otro de los escenarios de la despedida. Un espectáculo de drones repasó distintos momentos y símbolos vinculados con la trayectoria del capitán argentino.

En el cielo de Núñez aparecieron el escudo de la AFA, la camiseta argentina, la Copa del Mundo, el Obelisco, un corazón celeste y blanco, las tres estrellas y el mensaje “Gracias Leo”.

Luego del espectáculo, Messi tomó la palabra frente a los miles de hinchas y protagonizó uno de los momentos más personales de la noche al recordar a su padre, recientemente fallecido.

La sorpresa final: cumbia santafesina

El cierre musical tuvo además una conexión directa con los gustos del capitán. Sergio Torres y Darío Zanco, referente y fundador del Grupo Cali, respectivamente, aparecieron en el escenario para protagonizar una presentación sorpresa.

La elección no fue casual. Messi es reconocido desde hace años como admirador de la cumbia santafesina y particularmente de Sergio Torres. El cantante contó que conoció al futbolista en 2006, antes del Mundial de Alemania, cuando compartió un encuentro con él y su familia en Arroyo Seco.

La relación continuó durante los años siguientes y el músico incluso participó de celebraciones vinculadas al entorno del capitán argentino.

El Grupo Cali también había homenajeado a Messi con una canción titulada El pie de oro, en la que repasó distintos momentos de su vida, desde su infancia y su paso por Newell’s hasta su llegada al fútbol europeo.

La presentación se sumó a una extensa lista de artistas que participaron del homenaje, entre ellos Un Poco de Ruido, Sebastián Mendoza, Román El Original, Amar Azul, Santi Cairo, Q’Lokura, Damas Gratis, Gaspar Benegas, Ulises Bueno y Soledad.