Los principales índices de Wall Street operaron este miércoles con caídas de entre 0,4% y 0,6%, presionados por una nueva escalada en las tasas de retorno de los bonos del Tesoro estadounidense. La emisión a diez años alcanzó el 5,82% anual, niveles que no se veían desde 2002, y la de 30 años trepó hasta 5,70%. El contexto adverso arrastró a los activos argentinos.

El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires caía 1,8% a las 14.50, hasta los 2.840.000 puntos. Los ADR de compañías argentinas que cotizan en Wall Street operaban con bajas generalizadas, encabezadas por los papeles bancarios, que cedían cerca del 3%. Los bonos soberanos en dólares retrocedían un 0,4% en promedio y el riesgo país de JP Morgan avanzaba 13 unidades hasta los 590 puntos básicos, tras haber tocado un máximo intradiario de 600 por la mañana.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, señaló que “el mercado internacional sigue dando que hablar, con una presión sobre tasas que no se disipa”. Y advirtió que “los factores exógenos serán un punto a monitorear de cerca por los inversores, que además deberán tener en cuenta la macro local y la relación con el humor social, ya pensando en el ciclo electoral de 2027”.

El petróleo sumó otro factor de incertidumbre. El barril de Brent del Mar del Norte se pactaba a USD 99,89, con una baja del 0,7% tras haber superado nuevamente la barrera de los USD 100 en la jornada. Damián Vlassich, de IOL, explicó que pese al repunte en los flujos físicos de crudo desde el Golfo Pérsico durante septiembre, los mercados ajustaron al alza por ataques a buques cargueros en el Estrecho de Ormuz y las hostilidades persistentes en Yemen.

Ignacio Morales, de Wise Capital, apuntó que “los inversores prefieren la prudencia a la espera de las minutas oficiales de la Reserva Federal”, mientras el mercado busca pistas sobre los próximos pasos de la política monetaria. “Las apuestas apuntan a una pausa en el costo del dinero durante este mes, aunque no se descarta un ajuste adicional en diciembre”, agregó.

Felipe Mendoza, de EBC Financial Group, resumió la tensión de fondo: “El mercado exhibe una dualidad donde los récords de la renta variable y el impulso de la inteligencia artificial se enfrentan a un entorno de tasas elevadas e inflación persistente en servicios y energía. El encarecimiento estructural del crédito impone un desafío para las empresas del consumo tradicional”.

Con información de Infobae.