A días de comenzar el verano, Mendoza ya presentó varias jornadas calurosas y son muchos los mendocinos que se acercaron a las heladerías a saborear un rico helado. Debido a que los precios en un año aumentaron cerca del 80%, los consumidores han optado por compartir para abaratar gastos.

En un recorrido por los comercios más icónicos del Gran Mendoza se pudo observar que el kilo de helados va entre los $2.400 y los $3.000, luego los precios van bajando de acuerdo con el tamaño del producto, llegando al barquillo cuyo costo ronda los $600 y $800.

“Por el momento, no tenemos pensado aumentar los precios, hace dos meses remarcamos con un 10% y la idea es que la gente se acerque a la heladería y se de el gustito”, expresó Luis Soppelsa, dueño de una de las heladerías emblemáticas de la provincia.

El empresario manifestó ser conscientes de que los precios deberían estar más altos, teniendo en cuenta lo que implica el local en Mendoza, sin embargo, buscan “que la gente acceda, al menos, a tomarse un helado”.

Por su parte, Juliana Perín, dueña de otra de las empresas emblemáticas del rubro, aseguró que “el mercado está complicado no solo porque la gente ya no consume con la misma periodicidad de antes, sino que los precios de los insumos están tan elevados que, muchas veces, se opta por absorberlos para no trasladarlos al producto final”.

Además, la empresaria expresó que “se les complica mucho trabajar, debido a que los precios de los insumos no dejan de aumentar”. En diciembre del 2021 el kilo de azúcar costaba $51.25 más impuestos, hoy está a $131.50, es decir, en 11 meses el incremento ronda el 156%, comentó.

Un gustito compartido

La crisis inflacionaria que afecta al país hizo que los mendocinos cambiaran sus hábitos a la hora de consumir. Lo hizo al comprar frutas o verduras, al ir a la carnicería, a la panadería y también lo hace en la heladería.

Lo cierto es que teniendo en cuenta el valor del kilo de helado y el del barquillo, muchos, sobre todo los que tienen familias numerosas, optan por sentarse y compartir el helado.

“Les sale más barato comprar un kilo (que viene con 4 cucuruchos de regalo) que cuatro barquillos, entonces, lo que estamos observando es que cada integrante pide un sabor favorito y luego arman su propio helado”, aseguró Perín y, agregó que “algunas parejas también hacen lo mismo con el de medio kilo”.

La situación se replica en varias heladerías, incluso, Natasha, encargada de Lucciano’s, manifestó que “la modalidad es muy utilizada, también por grupos de amigos”.

Ante esto, Luis Soppelsa quiso recalcar que “no siempre se da, aunque sí se está observando en algunas familias puntuales, pero no es una tendencia”.

Consumo para celíacos, en alza

Otro tema interesante que se ha dado, en los últimos años, es un alza en el consumo de helados por parte de personas que han sido diagnosticadas con celiaquía o que son intolerantes al gluten o la lactosa.

Esto hizo que las empresas incorporen entre sus productos, la línea de helados para celíacos. La mayoría de los comercios no cuenta con espacio para la elaboración de este tipo de preparados, por ende, compran a otras empresas productos ya envasados y etiquetados.

Los precios de esos helados que, en su mayoría, son potes de 150 gramos, va entre los $600 y $900. 

“Es impresionante como ha crecido el consumo de los celíacos y eso nos ha llevado a sumar este tipo de helados, incluso, en nuestro caso, hemos incorporado pastelería Sin Tacc, a pedido de los clientes”, comentó Soppelsa.

Por su parte, en Lucciano´s, aseguraron que sus productos para celíacos son muy demandados y la diferencia con el resto de los comercios es que ofrecen un abanico de sabores.