Patricia Bullrich llegó a Mendoza para recorrer junto con el gobernador Alfredo Cornejo el Banco de Huellas Genéticas. En diálogo con la prensa, se refirió a la polémica visita de legisladores de La Libertad Avanza a represores y avaló la posibilidad de dictarle la prisión domiciliaria a condenados por delitos de lesa humanidad.
Bullrich señaló que en el país lo que debe primar es “la igualdad ante la ley” y aseguró que hay represores con “cáncer terminal cumpliendo una condena en prisión”
“Lo que tiene que primar es la igualdad ante la ley. A los 70 años las personas que están condenadas por cualquier delito, ya sean robos, homicidios o lo que fuere, pueden salir. Hay casos de detenidos por delitos de lesa humanidad que tienen 90 años con enfermedades terribles en prisión. Una cosa es cumplir con la condena y la otra es obligar a cumplir una condena con cáncer terminal en una cárcel”, expresó la funcionaria.

En este contexto y molesta ante las reiteradas consultas sobre el tema, la funcionaria se refirió a la visita de legisladores libertarios al penal de Ezeiza, en donde se entrevistaron con represores, entre los que se encontraba Alfredo Astiz, conocido como “el ángel de la muerte”, y negó que haya una reivindicación de los delitos cometidos por la última dictadura cívica militar.
“No es reivindicar. Los que fueron tienen otra versión. Estuvieron en un pabellón y en ese pabellón estaban estos detenidos. Más allá de esto, no hay ninguna prohibición para ir. Yo en lo personal, no iría a visitarlos, de esto se tendrán que hacer cargo los que lo hicieron. Desde la perspectiva de la libertad, si querían ir, podían hacerlo”, explicó la ministra de Seguridad.
Además, agregó que si los legisladores “tienen una lectura distinta del pasado y quieren dar vuelta la página“, pueden hacerlo. En la misma línea añadió: “La libertad no es decir que hay 30 mil desaparecidos y si no opino igual, está mal. No hay un pensamiento único”.
Por su parte, Cornejo ratificó la postura de Bullrich y detalló que los delitos de lesa humanidad no cuentan con un régimen especial para la detención y aplicación de sus sanciones.
“La prisión domiciliaria no tiene que ser vista como un privilegio. Si contamos con buena tecnología tiene que ser vista como una contribución del sistema penitenciario. Pero si funcionara correctamente el sistema judicial y de represión del delito, habría mucha más gente privada de la libertad“, completó el mandatario provincial.
El ejemplo del Banco de Huellas
La visita de la ministra a la provincia, y en particular al Banco de Huellas Genéticas no es casual: este miércoles se discutirá en el Congreso una ley en la que se busca utilizar pruebas de ADN para la identificación genética de todos los delitos previstos en el Código Penal.
En este sentido, consideró a lo hecho por Mendoza como “un ejemplo a imitar” y aseguró que se trata de “una herramienta en contra de la impunidad”
“El miércoles en el parlamento de la Nación se va a discutir un proyecto para que se usen pruebas de ADN para todos los imputados. Va a generar que la experiencia mendocina comience a ser un mecanismo de prueba tanto para la culpabilidad, inocencia y búsqueda de personas”, explicó Bullrich.
Cornejo también pidió por la aprobación del proyecto que se tratará este miércoles en Diputados. El mandatario analizó que si más provincias empiezan a contar con laboratorios de huellas genéticas, las fuerzas de Seguridad podrán “prevenir mucho más delitos“.
En la misma línea, el exsenador nacional enfatizó que el proyecto presentado con Bullrich viene a “corregir” la actual norma que solo prevé delitos sexuales. También adelantó cuál es la meta que tiene para la Mendoza en materia de datos genéticos.
“En Mendoza hemos crecido muy rápido con las bases de datos, pero aspiramos a contar con el 10% de los datos de los mendocinos que solo lo tiene Inglaterra. Para eso necesitamos el apoyo de todas las provincias“, subrayó Cornejo
El caso Loan
Por otra parte, la Ministra de Seguridad se refirió al caso de Loan Peña, el niño desaparecido en Corrientes hace casi dos meses, cuyo paradero es una incógnita. La funcionaria se despegó de posibles responsabilidades y admitió que “se demoró la aplicación de la alerta Sofía“.
“Querer involucrarme a mí como responsable es un despropósito. Es una investigación que tuvo demora durante las primeras 24 horas, el alerta Sofía se disparó tarde. Se partió sólo de una hipótesis que se había perdido, ahora la realidad es que hay un círculo cerrado que sabe lo que pasó, y van a tener que hablar“, finalizó Bullrich.
