En su primera gestión al frente de la gobernación, Alfredo Cornejo mantuvo una relación tensa con los sindicatos estatales. Uno de los principales hitos fue el ítem aula, la herramienta que pese a la resistencia gremial permitió reducir el ausentismo docente y fue declarada constitucional por la Corte.
Ahora, en el arranque de su segundo mandato, el gobernador radical se enfrenta a un panorama más complejo, producto de la crisis y las medidas de ajuste promovidas por el presidente Javier Milei. En este contexto de alta inflación, los gremios evalúan sus alternativas para negociar con la nueva administración cornejista.
Este martes, el Gobierno provincial anunció que los empleados públicos mendocinos cobrarán este viernes sus salarios de diciembre, que incluirán el incremento del 15% acordado en paritarias. También destacó el compromiso del Ejecutivo de convocar a los gremios a una nueva negociación salarial si la inflación de los dos primeros meses del año supera el 12%.
De acuerdo con las estimaciones de los economistas, ese tope será ampliamente sobrepasado sólo en enero. Por este motivo, los tres principales gremios estatales de la provincia ya empezaron a analizar las estrategias que plasmarán en la mesa paritaria.
Desde el Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación (SUTE) ya le solicitaron formalmente al Gobierno una reapertura adelantada de las paritarias y reiteraron su reclamo por los aumentos que no se aplicaron durante el 2020, en plena pandemia.
“Vamos a seguir reclamando por la deuda del 2020″, señaló Carina Sedano, secretaria General del gremio docente. “Nosotros tenemos la paritaria abierta y el pasado viernes nos juntamos para definir cuanto va a ser el monto de la ayuda de útiles y vestimenta. Ahí dejamos planteada la necesidad de adelantar la paritaria, producto de que la inflación de enero irá entre el 25% y el 40%“, agregó la dirigente kirchnerista.
En este sentido, el ministro de Educación, Cultura e Infancias, Tadeo García Zalazar, señaló el pedido del SUTE “es algo que definirá el Gobernador“, argumentando que no está bajo su órbita el llamado a la discusión salarial.
Por su parte, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) explicaron que no van a pedir adelantar la paritaria, ya que eso quedó fijado en el último acuerdo, pero sí solicitaron un bono extraordinario para aminorar el impacto de la inflación en los bolsillos de los trabajadores estatales.
“Después de los últimos anuncios de Javier Milei nos encontramos en asamblea permanente. Más allá de eso, luego de los acuerdos paritarios alcanzados, y frente a la realidad macroeconómica, la incertidumbre, la especulación, y los desmesurados aumentos en los precios, y los altos niveles de inflación, han ocasionado la perdida del poder adquisitivo en los trabajadores, con consecuencias sobre los propios trabajadores y su grupo familiar. Por esto solicitamos el pago de un bono de $70.000, de carácter extraordinario, para todos los trabajadores que dependen de la provincia”, indicaron desde ATE en una nota que llegó a Casa de Gobierno a fines de noviembre.

Por otra parte, desde la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros) señalaron que van a esperar a que se conozca la cifra de inflación de enero para estudiar los pasos a seguir.
“Hay que esperar números de incrementos de inflación del mes de enero y ahí nos reuniremos con los diferentes delegados para estudiar pasos a seguir. Por lo pronto, se mantiene el acuerdo con el Gobierno de una reapertura automática de la paritaria”, manifestaron.
El antecedente
La oferta, que aceptaron todos los gremios del sector público incluyó un incremento en el porcentaje de 15% en noviembre y otro 15% en diciembre, pero además adelantó los meses del verano: 5,8% en enero, 5,8% en febrero y 5,8% en marzo.
Además de esto, incluía la cláusula de garantía que si durante enero y febrero, la inflación acumulada supera el 12%, el Gobierno de la Provincia se comprometía a reunirse con los representantes de los trabajadores del sector estatal.
En noviembre, antes de llegar a ese acuerdo con la administración de Rodolfo Suarez, Cornejo -por entonces gobernador electo- sacó a relucir su histórico discurso duro con los sindicatos.
Ocurrió mientras los gremios amenazaban con realizar medidas de fuerza por la falta de acuerdo en las paritarias. Así las cosas, después de pedirles “comprensión” frente a las complicaciones económicas y recomendarles “que no hagan paro”, Cornejo lanzó una frase contundente: “No podemos pagar por encima de nuestras capacidades. En mi gestión lo entendieron, por las buenas o por las malas”.
