En los últimos años el movimiento feminista impulsó una serie de reformas en la sociedad principalmente asociadas a la lucha contra la violencia machista, la paridad de genero y con respecto a las escasas posibilidades que tenían las mujeres de ocupar espacios de poder dentro de una sociedad patriarcal.
El impacto de esta liberación femenina sacudió los grupos sociales considerados tradicionales llevando a algunos varones a replantearse su concepción del mundo y las formas de relacionarse con los demás.

En las provincia desde ya hace algunos años, hay profesionales que dictan cursos para acompañar y ayudar a aquellos varones que buscan encontrar formas más sanas de vincularse y replantearse su lugar en una sociedad que está cambiando de forma radical.
Si analizamos ejemplos “tradicionales”, es muy simple encontrar situaciones donde la lógica machista impone condiciones. Uno de los lugares más sencillos de ver es en la política. Si bien desde el dictamen de la ley de paridad de genero, las mujeres tienen más lugar en posiciones de poder, lo cierto es que aún falta mucho terreno por recorrer. De las 23 provincias que tiene el país, sólo dos son gobernadas por mujeres, mientras que en Mendoza, de 18 departamentos, sólo 1 tiene a cargo del Ejecutivo a una intendenta. Esta situación se repite en múltiples sectores de la sociedad.
Gonzalo Arcos es psicólogo y uno de los instructores de estos cursos, señaló que el objetivo de los talleres es ayudar a los varones mejorar sus vínculos afectivos y sociales.
“Hay muchos mandatos que colocan a los hombres con una constante presión de tener un rol de liderazgo, de acaparar la escena, de ser distantes afectivamente. Estas practicas que se aprenden desde pequeños afectan nuestra forma de vincularnos de adultos” explicó el especialista.
Arcos señaló que, en su mayoría, quienes se acercan a los talleres son jóvenes que pertenecen a alguna de las minorías sexuales o padres primerizos que buscan nuevas formas de educar a sus hijos.
El sociologo Nicolás Vargas, quien ofrece talleres en la Asociación Ecuménica, explicó además que estas capacitaciones las dan en colegios secundarios y en organizaciones sociales y políticas.

“Es importante dar herramientas en espacios educativos, ya que es el lugar donde se forman la sociedad del futuro y mientras mejor entiendan una lógica de igualdad entre pares sin importar género ni identidad sexual, será mucho más sencillo en un futuro tener sociedades más justas”, señaló Vargas y agregó que “en las organizaciones sociales y políticas se busca cuestionar el rol de acaparamiento de poder que tiene la lógica masculina y ayudar a liberar espacio para que las mujeres y las minorías puedan ejercer cargos para los cuales están capacitados“.
Los ejes en los que giran estos talleres engloban cuestiones de vinculación afectiva, el cuidado personal, la empatía, el cuestionamiento de lógicas patriarcales de poder, y la resignificación de vínculos familiares, entre otros.
Los talleres comenzarán en las próximas semanas con una modalidad de una clase mensual. Allí no se tratan contenidos teóricos, sino que más bien se utilizan los casos de experiencias personales para trabajar en base a ello. Los mismos se dictan en la Asociación Ecuménica de Cuyo ubicada en la calle San Lorenzo al 478 de Ciudad.
