Norma Llatser, habló por primera vez luego de que el gobernador Alfredo Cornejo la anunciara como la reemplazante de Pedro Llorente en la Suprema Corte de Mendoza. La letrada se refirió a los cambios necesarios en la Justicia mendocina y a su pasado en la militancia política.
A la espera de que comience el proceso legislativo, donde la Cámara de Senadores comenzará a tratar su pliego, Llatser, también presidenta de la Asociación de Magistrados de Mendoza, comentó cómo fue el momento en que le ofrecieron ser parte del máximo órgano judicial.
“El lunes me llamaron y me propusieron si estaba dispuesta a estar en este lugar. Para mí es un honor porque estar en la cabeza del poder y en el máximo órgano judicial me llena de orgullo; es un desafío enorme”, reveló la jueza en el programa “Opinión” de LVDiez.
Tras la renuncia de Llorente a la Corte, miembros de la oposición comenzaron a cuestionar a Cornejo sobre el perfil del sucesor del magistrado de 82 años. Uno de los reclamos más recurrentes era que el elegido no debía tener vínculos partidarios y debía ser capaz de “plantarse” ante la figura del gobernador, en el que aseguraban que tiene “influencia” sobre la Justicia.
Frente a este escenario, Llatser expresó que esos reclamos son “parte del juego político” y que tanto los jueces como los miembros de la Suprema Corte emiten fallos conforme a las pruebas “que tenemos y al derecho”. En ese sentido, agregó que también cuentan con los “resortes judiciales” cuando emiten los dictámenes.
“Soy una defensora a ultranza de la independencia del Poder Judicial y de los tres poderes. El Poder Judicial es el que representa los derechos individuales de todos los ciudadanos, y está en nuestras manos resolver sus conflictos. El resto, es parte del juego político”, enfatizó Llatser.
Ante la consulta sobre una posible influencia de Cornejo en los fallos de la Corte, la presidenta de la Asociación de Magistrados de Mendoza remarcó: “Sé decir que no, y bastante seguido. Siempre el ‘no’ tiene que estar respaldado con fundamentos. Ahora la Corte sortea las causas y vamos a tener cambios de criterios. Y si no hay acuerdos, para eso están los plenos”.
La jueza laboralista de 60 años también tiene un pasado en la política, ya que militó en el Movimiento Estudiantil Reformista Universitario (MERU) durante su etapa como estudiante de abogacía, y estuvo afiliada a la Unión Cívica Radical (UCR).
“En mi casa no teníamos inclinación política. En mi época universitaria, investigué y me di cuenta de que mis ideales eran cercanos a la UCR. Conformamos el MERU, donde estábamos con gente de diferentes pensamientos políticos. Una vez que entré al Poder Judicial, me desafilé de la UCR. Tuve una militancia de dos o tres años y nunca ocupé un cargo partidario”, aseguró.
Por último, Llatser analizó el presente de la Justicia de la provincia y adelantó los cambios que pretende realizar en el Poder Judicial, en caso de que la Cámara de Senadores apruebe su pliego para ingresar como miembro de la Suprema Corte.
“Al Poder Judicial le falta seguir profundizando en las conciliaciones. No puede ser que todo tenga que llegar a la Justicia. Los jueces deben manejar la conciliación en la mediación. Tenemos que sentarnos a ver esto porque le resolvemos los problemas a la sociedad. Ahora los tiempos se han reducido considerablemente”, concluyó Llatser.
