Imagen ilustrativa.

La Provincia quiere empezar a implementar el nuevo Programa de Infraestructura Municipal (PIM) en el primer trimestre del 2023. Los intendentes del Gran Mendoza ya analizan en qué lo utilizarán para un año en el que cortar cintas implica traccionar votos.

En el Presupuesto, que ya fue aprobado por la Legislatura, el Gobierno de Rodolfo Suarez previó destinar $1.100 millones de las arcas provinciales a obras municipales. Para acceder a esa financiación, las comunas deben firmar acuerdos con el Ejecutivo y presentar proyectos que son evaluados.

Se trata de fondos no reembolsables que tienen que ser invertidos en mejoramiento del hábitat, movilidad sostenible, conectividad urbana, renovación de calzadas, remodelación de plazas, entre otras obras.

Esa suma es estimada, indicaron desde el Ministerio de Planificación e Infraestructura, que comanda Mario Isgró, y estará sujeta a la demanda de los intendentes y a las posibilidades de obtención de mayor recaudación.

Cómo se distribuirán los recursos entre los municipios para obra pública no será un dato menor en 2023, ya que estará marcado por las elecciones y todos querrán mostrar a los vecinos que el departamento en el que viven se mantiene y se renueva.

Para el próximo año no habrá una suma fija para cada comuna, sino que los recursos que se otorguen estarán basados en lo que pidan los intendentes. Desde el Ejecutivo aseguraron que esto generará “igualdad de oportunidades” a todos los departamentos.

Ver también: La Legislatura dio sanción definitiva al Presupuesto 2023

Ante esto, el peronismo manifestó su preocupación por considerar que podría haber “discriminación” en el reparto de recursos para desfavorecer a los departamentos gobernados por el radicalismo, y reafirmaron que eso ocurrió durante este ejercicio. Por contrapartida, desde el Ministerio de Infraestructura a cargo de Mario Isgró desmintió que hubiera arbitrariedades y argumentó que sólo hubo municipios que demoraron en presentar la documentación correspondiente.

A principios de año, el Gobierno anunció que otorgaría $40 millones a través del PIM a cada comuna, sin embargo, ahora decidieron no establecer una suma, ya que fue un “error” que perjudicó a los departamentos más grandes.

La implementación del programa se extendió durante todo el año, esta vez quieren que entre enero y febrero los municipios diseñen y presenten los proyectos para que en marzo puedan comenzar los procesos licitatorios.

Qué harán las comunas

El intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias, comentó que destinarán los recursos del PIM a obras de intervención urbana como cunetas, veredas, cordones, esquinas, acequias y drenajes. La comuna cree que “no será un gran monto” el que recibirán, pero que ya decidieron utilizarlo en esas obras.

Desde Las Heras afirmaron que tienen previsto un plan “ambicioso” a través de este programa, ya que solicitarán unos $115 millones para resolver el déficit que tiene el municipio en cuanto a pavimentación. También para terminar la Plaza 2 de Abril y la Plaza Uspallata.

En Luján prevén centrarse en invertir en infraestructura vial y de caminos, entre ellos, apuntarán a la demanda de barrios en Perdriel, Agrelo, Las Compuertas y Vistalba cuyas calles necesitan pavimento.

En tanto, la Ciudad de Mendoza ya había presentado la necesidad de modernizar las veredas de calle Colón y ahora continuará con la refuncionalización de San Juan sur y Morón.

Godoy Cruz, por su parte, avanzará con el Parque Jacarándá en el barrio La Estanzuela, mientras que Maipú quieren iniciar la primera etapa de la pavimentación en dos barrios, Tropero Sosa y Peñaflor.