La tormenta de lluvia y granizo afectó mayormente a San Martín, Rivadavia, Junín, así como también a Uspallata. Los daños que generó en varias viviendas afectó a mil familias que fueran socorridas por las áreas sociales de cada uno de los departamentos con el apoyo del Gobierno provincial.

Cortes de energía, filtraciones en los techos, derrumbes de paredes y anegamiento en las calles, que obstaculizó el ingreso a las viviendas, fueron algunos de los reportes que informó Defensa Civil. Las familias fueron asistidas con ropa de abrigo, colchones y frazadas.

Se trata de grupos que viven en condiciones precarias y la tormenta produjo derrumbes y filtraciones en techos y paredes, poniendo en riesgo la salud e integridad de las personas. Algunos tuvieron que ser evacuados porque las casas quedaron inhabitables.

Se estima que la inestabilidad climática permanecerá en la provincia y el pronóstico es que se trasladará para la Zona Este en donde podrían registrarse precipitaciones de importancia.