En las últimas horas, la salud pública de Mendoza volvió a ser noticia tras concretarse la primera donación de órganos bajo la modalidad de asistolia controlada, que se realiza en pacientes con muerte cardíaca diagnosticada y que no requieren maniobras de RCP.
El procedimiento se realizó en conjunto entre el hospital pediátrico Alexander Fleming y el Instituto Coordinador de Ablación e Implantes (Incaimen).
El proceso se realiza una vez que el corazón deja de latir, o sea que los órganos de la persona han empezado a sufrir los efectos de no recibir la sangre oxigenada del corazón.
“El rol de la familia del paciente es fundamental para llevar adelante este procedimiento y eso se da cuando entienden la irreversibilidad el cuadro o de la enfermedad”, expresó el titular del Incaimen, Rodolfo Fernández en LVDiez.

Según los datos oficiales, dados a conocer por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, además de ser el primer proceso pediátrico en la provincia, representa el tercero en el país y posiciona a la Argentina como pionera en Latinoamérica en la implementación de esta metodología.
Mendoza marcó un antes y un después en la historia de la salud pública al concretar la primera donación de órganos bajo la modalidad de asistolia controlada. Este hito, que tuvo lugar en el Hospital Pediátrico Alexander Fleming de @OsepMza junto al @incaimenoficial, refuerza…
— Alfredo Cornejo (@alfredocornejo) December 20, 2024
El mandatario afirmó también que “gracias a esta técnica, que complementa las intervenciones tradicionales por muerte encefálica, se amplían las oportunidades para los más de 10.000 pacientes en lista de espera a nivel nacional, de los cuales 319 son mendocinos”.
En qué consiste la asistolia controlada
Este tipo de donación se aplica en determinados pacientes, pero sobre todo, en aquellos en los que existe un daño neurológico irreversible, pero que no evoluciona hacia la muerte cerebral, es decir, que sus chances de curación son nulas y no posee posibilidad alguna de recuperación.
En Argentina, la Ley N° 27.447 de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células ha incluido en el 2018 el artículo 36 la certificación de muerte mediante la determinación del cese irreversible de las funciones circulatorias o del cese irreversible de las funciones encefálicas, según sea el caso.
“Hay pacientes internados en las terapias intensivas cuyos daños en sus cuadros son irreversibles. Frente a esto, se ponen en marcha diferentes protocolos, autorizados por los comités de Bioética. Uno de esos procedimientos es la adecuación del esfuerzo terapéutico que, luego del diagnóstico de muerte bajo criterios circulatorios, posibilita hacer una ablación de órganos”, contó Fernández.

Según el titular del Incaimen, estos procesos se vienen realizando desde el 2023 y, en el país, se han realizado unos 65 procedimientos bajo esta modalidad. “Es la primera que se realiza en Mendoza y se aplicó la semana pasada a un menor”, contó el profesional.
A la hora de dar cuenta qué fue lo que permitió llevar adelante esta modalidad vanguardista en Mendoza, el especialista advirtió que “el hecho de que los casos se conozcan y trasciendan hacen que la gente conozca sobre su existencia y tome más conciencia. Cuando los familiares entienden la irreversibilidad del cuadro, muchas veces son ellos los que ofrecen hacer el procedimiento sin más espera, con la idea de donar vida”.
