Se acercan las vacaciones de verano y, como ocurre cada año, Mendoza aparece entre los principales destinos para vacacionar en el país. Pero también reaparece una queja recurrente no sólo de los residentes, sino también de los visitantes de otras provincias: “Mendoza es cara”.

“Alojarse en una cabaña en San Rafael, el Valle de Uco o Potrerillos, almorzar en una bodega o realizar una excursión al aire libre resulta caro para cualquiera, pero para el mendocino aún más”, son algunos de los comentarios que se leen en las redes sociales o que se escuchan en la calle.

Pero, ¿es realmente Mendoza cara para vacacionar? “Hay precios para todos los bolsillos”, responden los empresarios consultados por el El Sol.

Los destinos más elegidos

Los destinos turísticos de la provincia más elegidos por mendocinos y visitantes se centran en Potrerillos, San Rafael y el Valle de Uco.

Cada zona tiene particularidades especiales y los precios varían de acuerdo con el confort ofrecido. Tal como en la costa, los aumentos para el 2022 rondarán en 40% respecto del año anterior.

Por lo general, los mendocinos eligen Potrerillos para descansar a lo largo de todo el año, incluso en las vacaciones.

Alquilar cabañas en la zona ya es un clásico del residente local. Los precios arrancan en $6.500 por día y varían según las comodidades ofrecidas por los propietarios del lugar. Con mucha expectativa y con niveles de consultas elevados, San Rafael se prepara para una gran temporada de verano.

“La pandemia ayudó para que los mendocinos descubrieran nuestro departamento. Existía un prurito por San Rafael no sólo por la distancia de la ciudad de Mendoza sino por los precios y eso quedó desterrado”, aseguró Fabio Sat, presidente de la Cámara de Turismo de ese departamento.

A la hora de hablar de precios de alojamiento, el empresario aseguró que son variados y depende de las prestaciones que se ofrezcan. “El rango de valores oscila entre $7.000 y $17.000 por día”, dijo Sat.

En tanto, en el Valle de Uco la oferta es bastante más variada y para todos los bolsillos.

De acuerdo con Diego Stortini, titular de la Cámara de Comercio y Turismo de Tunuyán, los mendocinos que deseen ir al Valle de Uco y dispongan de un presupuesto gasolero podrán alquilar una cabaña en el Manzano Histórico por $8.500 por día. La misma es para 4 personas.

“Los que cuenten con un mayor bienestar económico se podrán alojar en un hotel estándar o una posada por $18.000 por día para dos personas”, dijo Stortini.

Finalmente, está la propuesta ultralujosa cuyo costo por noche en un hotel luxury es de $70.000 para dos personas.

Recreación y algo más

Y al estar en modo vacaciones, los mendocinos también aprovecharán para realizar ciertas actividades recreativas o de aventura, aunque, según refieren los empresarios, son muy pocos los que deciden hacer actividades extras.

“El mendocino no es el porteño o el rosarino, que sale de la cabaña para disfrutar de otras actividades; por lo general, llegan se alojan en el predio y allí se quedan hasta que se complete su estadía”, manifestaron; claro que, advirtieron, hay excepciones.

Pese a ello, los precios de las actividades no difieren mucho de lo que se pide en la costa o las sierras de Córdoba.

A modo de ejemplo, Fabio Sat, de San Rafael, dijo: “Hay servicio de rafting que va de $1.500 a $2.800 la hora. Los que se animan a la aventura tienen rapel a $1.400 por persona, tirolesa a $1.500 por persona; deslizadores, $1.500 para dos personas; trekking, $700; paseo en catamarán, $800; cruce por las playas, $500 por persona”.

En Potrerillos, por ejemplo, los alquileres de kayak rondan en $800 la hora (por persona); las actividades guiadas, desde $2.500; cabalgatas, $2.500 la hora (por grupo familiar hay descuentos si se paga en efectivo) y el rafting desde $3.600.

Gastronomía en bodegas y restaurantes

La gastronomía es, sin dudas, uno de los puntos más criticados por los mendocinos por sus elevados precios, muchos de ellos, cotizados en dólares, sobre todo, en las bodegas.

En los locales ubicados en la capital de Mendoza, los menús no bajan de $2.000 por persona y, en muchos de ellos, el importe no incluye vino ni gaseosa.

La situación no es novedosa pero se potenció luego de la pandemia, si bien los empresarios locales intentaron captar al público mendocino durante la reapertura del turismo interno con promociones y descuentos especiales. Para anotar la diferencia con el presente, por esos días de reactivación, las bodegas abiertas al turismo ofrecían almorzar por $1.200 por persona, sin la bebida. Actualmente, con la circulación de turistas nacionales y, principalmente con el regreso de los visitantes extranjeros, el panorama cambió.

Para tener en cuenta algunos precios. El ingreso a un sunset en una bodega de Luján de Cuyo –una de las estrellas en la reapertura al turismo– se cobraba el fin de semana a $2.000.

El sector gastronómico acusa el impacto de la macroeconomía en el precio de los platos pero recalca que en la provincia hay variedad de oferta para todos los bolsillos.

La pelea contra la inflación

Pese a que la queja es recurrente –incluso se instaló como debate en las redes durante estos días– los empresarios advierten que pelean a su vez con la inflación de los insumos. Dos rubros en este aspecto superan el 50% de inflación interanual: alimentos (55%) y esparcimiento (50%), según el último relevamiento de la DEIE para octubre. Esto es determinante a la hora de evaluar los costos.

“En lo que concierne a la gastronomía, el mayor problema que se está avizorando es el aumento de los insumos alimenticios que, en los últimos tres o cuatro meses, ha tenido un incremento realmente importante”, aseguró Stortini.

El empresario manifestó: “Realmente hay opciones para todos los bolsillos. Por ejemplo, una pulpería en el Valle de Uco, un restaurante en la Ruta del Vino, puede ir desde $2.000 a $4.500 por persona con bebidas incluidas. En tanto, en las bodegas, los valores arrancan en $2.500 hasta $5.000”.

A modo de síntesis, el empresario dijo: “En general, el promedio que se gasta un mendocino o un turista, sin distinción, ronda entre $2.500 y $3.500, con vino y bebida incluidos”.

Respecto de lo que se paga en los restaurantes exclusivos, ubicados en diferentes zonas del Valle de Uco, Stortini manifestó: “Son lugares caros, de difícil acceso para los mendocinos y para cualquier persona que no tenga ingresos elevados. Son productos que están pensados en consumidores de alto poder adquisitivo”.

Por su parte, Edmundo Day, de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza (Aehga) refirió que los costos que hoy se manejan en lo que concierne a lo gastronómico están directamente ligados con la oferta y la demanda.

“La pandemia dejó una triste realidad en Mendoza, como en otras partes del mundo, y es que muchos locales gastronómicos tuvieron que cerrar sus puertas. Muchos vendieron para pagar sueldos y deudas, otros la reman, pero en ningún caso se busca ganar a costa del bolsillo del mendocino. Los precios elevados tienen que ver con la inflación del país y el aumento de los insumos”, agregó.

Day también enfatizó en que hay demanda en función de las reservas: “Los sitios gastronómicos más destacados de la provincia están al 100% de ocupación y se están tardando entre dos o tres meses para otorgar una nueva reserva”. “Hay pocos espacios, pero los que están trabajan bien y a conciencia. Hoy el gran problema del sector pasa por la poca oferta y el poco personal, nadie quiere tomar empleados por miedo a una tercera ola de coronavirus y los propios empleados no aceptan las propuestas laborales por los bajos sueldos que perciben”, manifestó Day.

Hasta acá, los precios en restaurantes, pero en las bodegas el panorama no difiere mucho. Desde Rosell Boher Lodge, la bodega en la que se alojó hace una semana Pampita y su esposo, aseguraron que el mendocino siempre está entre su cliente potencial.

Durante la pandemia pusimos un menú especial para el mendocino, con un precio diferencial, y ahora lo que hemos hecho es mantener una promo con un descuento de 30%. La misma tiene validez sólo para mendocinos y rige de lunes a jueves”, expresó la gerente del lugar, Alejandra Gil Posleman.

En la prestigiosa bodega ofrecen diferentes menús en pasos y sus precios varían de acuerdo con el vino que acompañan los platos.

Los precios arrancan en $4.000 y llegan a $7.500 por persona. La carta incluye trucha, filete mignon, vegetales baby y texturas de frutos rojos, entre muchos platos más.

En el Valle de Uco, el almuerzo en una bodega premium ronda los $3.000 por persona y en una de lujo tiene un costo de $5.100 por persona.