Antes de terminar su gestión, el ministro de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance elaboró un manual de convivencia para el ciclista urbano que circula por el Unicipio y que utiliza los 350 kilómetros de ciclovía en la zona Metropolitana de Mendoza.
El mismo contiene consejos generales para la correcta circulación del ciclista respecto a los otros actores de la vía pública -peatones y conductores de vehículos-, infografías, gráficos indicativos de por dónde y de qué manera circular, prioridades de paso, giros, señales manuales del ciclista y señalética, entre otros aspectos preventivos y normativos.

“Se trata de un instrumento esencial con el que ya cuentan otras grandes metrópolis de Argentina como CABA o Rosario y desde Unicipio también queríamos brindárselo a los mendocinos. Lo definimos como un Manual Provincial del Ciclista Urbano porque es un actor vial que viene creciendo y debemos fortalecer la comunicación en pos de la prevención y seguridad de todos los actores que se desplazan por la urbe, cualquiera sea la movilidad”, expresó el secretario de Ambiente, Humberto Mingorance.
Antes de subir a la bici
Una de las primeras acciones que sugiere la guía antes de subirse a la bicicleta es pensar el recorrido y ver si hay tramos de ciclovías. En caso de no haber, recomiendan tomar las calles de menos tránsito.
“A lo largo del trayecto conducí respetando todas las señales y leyes generales de tránsito, que también son obligatorias para el ciclista”, recuerdan.

Las reglas son también para los monopatines eléctricos
Las normativas de tránsito en la provincia de Mendoza, además de estar regidas por la Ley Nacional de Tránsito Nº 24.449, incluyen las disposiciones de la Ley 9024 Código de Tránsito y Transporte de la Provincia de Mendoza, que en su última modificación incluyen definiciones generales sobre “dispositivos de movilidad personal” como el monopatín eléctrico, que su uso sumó popularidad entre los mendocinos en los últimos años.
En este sentido, especificaron que sólo podrán utilizarlo ciudadanos mayores a 16 años, usar luces (blanca para adelante y roja para atrás), uso obligatorio de casco homologado y mantener un límite de velocidad de 25 km/h.

A su vez, tanto para bicicletas como para monopatines, indicaron una serie de reglas a seguir para lograr una convivencia pacífica con autos y micros:

Cómo circular en el Área Metropolitana
El Área Metropolitana de Mendoza cuenta con numerosos carriles exclusivos para usuarios de bicis. Muchos de ellos ubicados a la izquierda de la calzada para vehículos con motor, señalizados y delimitados en una franja de la calzada. Otros tramos están trazados junto a veredas, espacios verdes o canales de riego. Tienen uno o doble sentido de circulación debidamente señalizados.

“Es importante comunicar cuando vas a dar vuelta, cambiar de carril o parar. Las señales son un idioma universal. Recordá que existen usuarios de la vía pública que no te pueden escuchar”, indican.

En el caso de las calles sin ciclovías, el conductor de bicicleta debe usar el carril derecho, cuidando mantener cierta distancia de los vehículos. En caso de tener que adelantarse, se debe hacer exclusivamente por la izquierda, según lo establecen las normas generales de tránsito, con todos los recaudos de atención y preavisando mediante señales manuales al resto de los vehículos.

Además, destacan la importancia de colocarse lo más lejos posible de autos, micros o vehículos grandes y asegurarse ser visto por los conductores. Para eso, es necesario ubicarse con la bicicleta por delante de los demás vehículos con el semáforo en rojo, ya que es más seguro hacerse visible.
Quiénes tienen prioridad en el tránsito
Todas las normativas de tránsito se basan en la una escala de usuarios de la vía pública según su grado de vulnerabilidad. En primer lugar, se encuentra el peatón y luego el ciclista.
Esto es una guía para establecer, por ejemplo, el nivel de prioridad de paso o la responsabilidad de cada usuario respecto a los otros medios de transporte.

Otro de los puntos importantes son los pasos en los cruces de calles, donde se produce la mayor cantidad de accidentes viales. Por eso, se aconseja a los ciclistas tomar recaudos en cada bocacalle y cumplir -como todo conductor- las normas de tránsito.


Respetar las señales viales
Las señales viales son la columna vertebral de la circulación segura en la vía pública de los usuarios en diferentes modos de transporte. Por ello, contar con un sistema de información favorece la orientación de todos los usuarios que habitualmente hacen uso de la infraestructura vial.
En las ciclovías, los conductores de bicicletas pueden encontrarse con estas señales:

El ciclista debe respetar todas las normas de circulación y poner especial atención
a la señalización. Recordar que los “pare”, los semáforos y los “ceda el paso” regulan
el tránsito en intersecciones y cruces, lugares críticos para la seguridad de todos los usuarios viales. Además, del uso obligatorio del casco.
Convivencia vial entre autos y bicis
Cuando el conductor de un auto se adelante a un ciclista, debe respetar siempre una distancia lateral mínima de un metro y medio. Además, cuando se acerca a un ciclista, debe reducir su velocidad.
En este sentido, advierten: “Un adelantamiento a gran velocidad provoca un efecto ‘rebufo’ que amenaza con desestabilizar al ciclista. Es algo similar a cuando un camión de gran tonelaje rebasa a su coche con gran velocidad”.
En ciudad, es muy importante que el conductor y otros ocupantes del vehículo miren por los retrovisores o ventanillas, antes de bajarse del vehículo. Abrir la puerta sin fijarse si viene alguien, puede ocasionar un grave accidente.
