Quienes habitan el mundo legislativo comentan que en años electorales el ritmo de la Legislatura de la provincia suele “plancharse”, sobre todo, en la segunda mitad del año. Un tema transcendente que tendrán que debatir las fuerzas políticas que ocupan bancas legislativas será la Ley de Presupuesto provincial 2024, que estará en la transición entre la gestión que se va y la que llega por cuatro años.
Pero fuera de dicho tema, se encuentran otros proyectos que están en estado de “rosca” entre el oficialismo y oposición.
Sacando las declaraciones de interés de actividades o festivales, reconocimiento a trayectorias de ciertos profesionales o personalidades locales, pedidos de informes, adhesiones a diferentes leyes nacionales que abunda en ambas cámaras legislativas, se encuentran otros proyectos de mayor relevancia.
En Diputados, el oficialismo tiene como prioridad los proyectos de la construcción de las represas de El Baqueano y complejo Los Nihuiles, la creación del Programa de Transformación Digital, el traslado de la Zona Franca de Godoy Cruz a Luján de Cuyo, la reforma de la Ley de Responsabilidad Fiscal y Financiera y el tratamiento de las Reglas de Fin de Mandato, entre otros.
Una iniciativa que se encuentra “cajoneada” hace tiempo y podría tratarse en este 2023 sería la creación del Fondo Anticíclico.
Cambia Mendoza y el PJ ocupan casi la totalidad de las bancas tanto en Senadores como en Diputados y desde el oficialismo provincial reconocieron que están diálogo con el peronismo para acordar ciertos proyectos “para que salgan y tener la agenda llena” hasta fin de año.
El ritmo de la Legislatura dependerá de los proyectos que envíe el Ejecutivo o algún legislador hasta el 30 de septiembre, es decir, seis días después de que se conozca al próximo gobernador. Pero todos coincidieron que habrá “tranquilidad” hasta que se trate el Presupuesto de 2024. A esa altura, ya debería haber asumido el nuevo gobierno, con sus ministros o, al menos, que se haya pactado entre el saliente Rodolfo Suarez y el entrante mandatario cuáles podrían ser las prioridades para el primer año de gobierno.
Para el presidente de la cámara de Diputados, Andrés “Peti” Lombardi, la Legislatura mantendrá el ritmo de trabajo que viene teniendo desde principios de año y que está a la espera de los proyectos que envié el Ejecutivo como los diferentes legisladores.
“La Legislatura de Mendoza va a mantener el nivel de funcionamiento hasta fin de año. Tenemos una batería de proyectos y mucho trabajo por hacer”, finalizó Lombardi.
El Sol consultó a referentes del peronismo para conocer la agenda política que mantendrán, pero no hubo respuesta desde las bancadas.
Las sesiones de la Legislatura se dividen en dos etapas. Desde el 1 de mayo hasta el 30 de septiembre es el período ordinario, en el cual los legisladores de ambas cámaras y el Ejecutivo pueden presentar y tratar proyectos de cualquier índole.
El segundo es entre noviembre y marzo, en las sesiones extraordinarias. Salvo proyectos enviados por el Ejecutivo, sólo se pueden llegar a debatir iniciativas presentadas por legisladores que ya cuenten con estado parlamentario, es decir, que ya fueron tratadas pero no aprobadas, o que fueron presentadas durante el período ordinario.
Cuándo se trataría la Ley de Presupuesto
La Ley de Leyes, como se suele decir al tratamiento del presupuesto provincial del próximo año, se podría debatir recién en los últimos meses de 2023. El Ejecutivo tiene tiempo de presentar el proyecto en Diputados hasta el 30 de septiembre, pero cuenta con la posibilidad de pedir una prórroga para su presentación.
Una vez que se presente el proyecto de presupuesto en la Cámara Baja, primero se tratará en comisiones y luego se debatirá en el recinto. Ante una hipotética aprobación, el expediente pasará Senadores para lograr una sanción definitiva.
