Tensión en Cambia Mendoza.

Cambia Mendoza está en la recta final hacia sus definiciones principales, que llevarán nombre y apellido. Febrero es un mes clave, aunque algunos hechos puntuales dan la idea de que los tiempos políticos que estaban previstos, pueden llegar a adelantarse. Hay una fecha tope: el miércoles 15, la próxima semana.

En 9 días, el PRO local conducido por Omar de Marchi tiene que confirmarle a sus socios políticos, principalmente el radicalismo, si competirá bajo el paraguas frentista. Hoy, los puentes están dinamitados y lo que se visualiza es un sprint por el posicionamiento.

El ejemplo más palpable lo ha dado la polémica mapuche. El que llevó la punta de lanza, incluso antes que el gobernador, fue Alfredo Cornejo. Es el que disparó los primeros cuestionamientos en esta “campaña del desierto”, más discursiva que otra cosa, contra el reconocimiento de tierras a comunidades que, en algunos casos, tienen presunta ascendencia mapuche.

Al punto tal que hasta los propios prenseros del Ejecutivo suelen enviar los alertas de sus declaraciones en las redes sociales. Los gestos del (nuevo) desembarco de Cornejo en Casa de Gobierno son cada vez más palpables, porque participa cada vez más de los actos oficiales junto al gobernador.

Cornejo tiene ya online una plataforma, donde dio cuenta del conflicto por las tierras en el sur, pero también el inicio de la campaña de CM en los departamentos gobernados por el PJ y una crítica a Anabel Fernández Sagasti.

La polémica ha servido más como carrera de posicionamientos que como revisionismo histórico. Las cesiones del Instituto de Asuntos Indígenas pueden ser el escenario de esta semana, pero lo que prima es ver cómo se han ubicado los principales corredores.

De Marchi entró tarde, pero mientras Rodolfo Suarez y Cornejo tuiteaban desde la capital provincial, arriesgó una imagen frente a una de las comunidades que ha desatado la discusión.

No fue la única foto que movilizó cuestionamientos. El fin de semana en el Sur fue intenso para el diputado nacional que le discute el liderazgo a Cornejo. Cosechó por donde el radicalismo no pasó o cedió protagonismo. Lo de la Fiesta del Chivo en Malargüe fue sintomático, en más de un aspecto. Ningún referente del cornejismo o suarismo acompañó al intendente Juan Manuel Ojeda en una de las dos fiestas tradicionales que tiene -la otra es de la Nieve-.

Por el contrario, cedieron la platea a Julio Cobos – que no compite, pero está vinculado políticamente a Ojeda- y también a De Marchi. Incluso el massismo y el kirchnerismo pasaron por Malargüe, dadas las presencias de Daniel Arroyo y Fernando “El Chino” Navarro. ¿Están mal las relaciones entre Ojeda y Suarez?

Dos versiones: una, que apunta que el radicalismo del Gran Mendoza se jugará por la candidatura a intendente del empresario Gustavo Miras, titular de la Cámara de Comercio local. La otra descarta los conflictos y asegura que hay buena relación entre el intendente y el gobernador. Pero el vacío se hizo notar.

La otra foto que dio que hablar fue entre De Marchi y el intendente Emir Félix, en la Vendimia de San Rafael. Los que marcaron la cancha fueron los cristinistas, pero tanto desde el PRO como el PJ sanrafaelino desinflaron el globo.

Por un lado, señalaron que “tenemos buen diálogo con toda la dirigencia política, más allá de las diferencias que podamos tener”, aseguraron desde el demarchismo. Por su parte, en la municipalidad aclararon que sólo fue “en el marco institucional que un intendente ejerce cuando es el anfitrión. No hubo reunión ni postvendimia”, aclararon. También indicaron que Emir tuvo foto con la ministra. ¿Qué ministra? Suarez envió a Nora Vicario a San Rafael.

De Marchi tiene consulta fluida con los intendentes peronistas, porque la recta final es también un juego de tiempistas.

Para un dirigente del PJ tradicional, la posición de De Marchi no influye tanto en los desdoblamientos que han ensayado los intendentes peronistas, pero sí en los comicios provinciales, porque puede llegar a tercerizar el espectro del voto -ese escenario que Cornejo disolvió con la creación de CM- y restarle porotos al oficialismo. Hay algo claro: “Queremos que juegue por fuera” de CM, reconoció ese mismo político.

En el PRO aseguran que ya están trabajando en los departamentos que adelantaron sus comicios, pero no dan nombres todavía de posibles candidatos. “Estamos viendo cuál es la mejor estrategia, es muy pronto para los nombres, pero estamos viendo posibles candidatos”, aseguraron.

El tiempo corre para Cambia Mendoza. A tal punto que, señalaron desde el radicalismo, estaba previsto un anuncio para el 15 de febrero, pero es posible que se adelante.