Rodolfo Suarez, Omar De Marchi y Alfredo Cornejo.

En las próximas semanas, Omar De Marchi deberá definir si sigue junto al radicalismo o rompe con Cambia Mendoza (CM). Ya sea que compita en las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias​ (PASO) dentro de la alianza o por fuera de ella, al dirigente del PRO lo acompañan una serie de ventajas y desventajas electorales.

La interna dentro de la coalición tendrá fin el 15 de febrero, fecha límite fijada por la Unión Cívica Radical (UCR) para acordar los frentes para los comicios de este año. El diputado nacional deberá decidir si confirma sus diferencias con la gestión actual o negocia y va por la gobernación contra el precandidato radical en las Paso.

En ambos caminos hay puntos a favor y en contra. Para la consultora Martha Reale, una disputa dentro del espacio tendría impacto positivo para Cambia Mendoza porque De Marchi aportaría votos para ensanchar al frente y hacer una mejor elección, no solo en las PASO, sino también en las generales de octubre.

En caso de romper la alianza e ir por fuera, algo con lo que el lujanino viene amagando con diversas críticas al gobierno de Rodolfo Suarez, la ventaja estaría en sumar algunos puntos respecto a la intención de voto, que sería mayor a la que mantendría si peleara dentro de CM. Sin embargo, el legislador se enfrentaría al escenario adverso de perder sufragios provenientes del tándem Suarez-Cornejo.

Podría perder el electorado compartido con el radicalismo. Cosecharía la adhesión de algún peronista no identificado con el kirchnerismo, que cada vez son menos, pero corre el riesgo severo de que los electores interpreten eso como un paso en falso y lo castiguen votando al candidato radical”, analizó Reale.

Una de las posibilidades para el dirigente del PRO es unirse a otros sectores, aunque tampoco descarta ir con estrategias diferentes para la gobernación y la presidencia, esto gracias a que las elecciones provinciales serán desdobladas de las nacionales.

El peso del nombre y del sello

Si De Marchi se va de la coalición no podrá llevarse el sello del PRO, lo que abre la incógnita sobre si su apellido le alcanzará para contrarrestar dicho castigo que evalúan desde Juntos por el Cambio. “En ese caso, habrá que ver cuánto pesa su nombre, su trayectoria y su gestión, tanto como legislador como de intendente”, sostuvo la consultora Stella Toledo.

“Ahí entra en juego la personalización de la política. En una sociedad tan fragmentada, donde los partidos y frentes no tienen tanto peso para el electorado, sí lo tiene la persona. La gente, frente a tantas alianzas e intentos de frentes, hoy pierde el nombre del partido y le queda el de la persona“, comentó la encuestadora política.

Álvaro Martínez y Omar De Marchi.

La ruptura de la alianza

La “novela” desatada, no está libre de consecuencias. “Pensando en las grietas y las polarizaciones, la interna hace que dentro del frente que hoy tiene el mayor apoyo electoral, se dispersen los votos”, señaló Toledo.

El frente parece irse desmembrando ante dirigentes que le reclaman al radicalismo la falta de participación. “Es como si se hubiese armado solo para las elecciones, donde el que gestiona es la UCR y los otros espacios terminan desdibujados”, afirmó la encuestadora política.

Pero esta interna no hay que dejar de analizarla dentro de lo que está sucediendo en Juntos por el Cambio, alianza que los “amarillos” y los radicales integran. Allí está Patricia Bullrich de un lado, con el apoyo de Alfredo Cornejo, y Horacio Rodríguez Larreta del otro, identificado con De Marchi.

Esas diferencias se están trasladando a las provincias, con riesgo de rupturas, como el caso de Mendoza y Córdoba. En Río Negro, la UCR acordó acompañar al oficialismo local, vinculado con el kirchnerismo, por ejemplo.

Algunas lecturas se asocian a que De Marchi mantenga la candidatura en CM para obligar a Cornejo a concentrarse en la disputa por los cargos provinciales y deje de coquetear con la candidatura de Bullrich a nivel nacional”, analizó el politólogo Leonardo González.

Es que la decisión que tome el ex gobernador incidirá en lo que haga De Marchi, y viceversa. Además, afectará a los radicales que aparecen con chances de competir, como el intendente de Las Heras, Daniel Orozco; de Capital, Ulpiano Suarez; y de Godoy Cruz, Tadeo García Zalazar.

“Como nuevamente se ha decidido desdoblar el calendario provincial para diferenciarse del proceso de discusión de los cargos nacionales, se va a apurar la conformación de frentes electorales, y las definiciones para el PRO”, agregó el especialista.

Alfredo Cornejo y Patricia Bullrich.

En medio de este panorama, desde ambos lados no dejan de coincidir en que intentarán construir una coalición para las próximas elecciones a través del diálogo, el que actualmente no existe. El tiempo para ello terminará el 15 de febrero, con posibilidad de prórroga hasta el 22.

Esta semana, Rodolfo Suarez firmará el decreto para convocar a elecciones provinciales, que serán el 11 de junio (PASO) y el 24 de septiembre (generales). 

Antes, el 30 de abril, serán los comicios en los departamentos que desdoblaron: Lavalle, San Rafael, Tunuyán, Maipú, Santa Rosa, La Paz y San Carlos.