El debate sobre la efectividad de la lucha antigranizo continúa generando controversia, especialmente después de la feroz tormenta que azotó el sur de Mendoza, particularmente las zonas de Real del Padre y Jaime Prats, en San Rafael. Este fenómeno fue calificado como una “turbonada”, un término que, según los expertos, podría no ser el más adecuado para describir lo ocurrido.

En una entrevista con LVDiez, Juan Rivera, doctor en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos e investigador del Conicet, profundizó sobre la naturaleza de la tormenta y la lucha contra el granizo.

Según Rivera, la turbonada es un término utilizado de manera incorrecta, ya que la clasificación precisa de fenómenos meteorológicos como tornados o microdescendentes depende de una evaluación in situ. Sin embargo, coinciden los testimonios de los habitantes de la zona: los daños causados por la tormenta fueron significativos, con ráfagas de viento que superaron los 100 km/h.

El fenómeno registrado en San Rafael fue resultado de una masa de aire cálido que favoreció la formación de tormentas severas, que, según Rivera, podrían repetirse en el futuro, dada la persistencia de las altas temperaturas. La alerta naranja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre la posibilidad de tormentas similares en la región.

Juan Rivera
Juan Rivera

“Hoy vemos el mapa que muestra el Servicio Meteorológico con una alerta naranja y el dibujo es prácticamente igual en cuanto al alcance que pueden llegar a tener las zonas afectadas para esta alerta”, dijo.

¿Es eficaz la lucha antigranizo?

Un punto clave consultado al investigador fue la efectividad de la lucha antigranizo, especialmente el uso de aviones para sembrar nubes con yoduro de plata, que se ha utilizado durante años como estrategia para mitigar los efectos del granizo en las zonas agrícolas de Mendoza.

Rivera, sin embargo, no se mostró optimista sobre estos métodos, señalando que no hay evidencia científica sólida que respalde su efectividad.

Al ser consultado sobre si la lucha antigranizo tiene la misma efectividad de la cruz de sal, una práctica popular y sin base científica que algunos aseguran tiene propiedades protectoras.

Es como decir, cuestión de fe“, afirmó Rivera. Según su perspectiva, los daños registrados en San Rafael no pueden ser atribuidos a la acción de los aviones antigranizo, y destacó la falta de soporte científico que justifique su uso.

“Claramente se habla desde el desconocimiento, tratando de vender un producto que obviamente la política parece que lo está comprando y parece que están contentos con eso, ahora tendrán que defender su decisión, porque frente a este tipo de fenómenos está clarísimo que la ciencia no tiene soporte científico de ningún modo, no podés, frente a un daño del 100%, ¿cuál es el justificativo? No se me ocurre pensar cómo es defendible este tipo de procedimientos, pero bueno, son decisiones políticas, como te decía, la ciencia no se la ha consultado, por lo menos a mí, nunca vino nadie de San Rafael. Sí se han comunicado de la sociedad rural de San Rafael, sí han preguntado, yo he enviado toda la información, habida y por haber, donde se mencionaba esto de la falta de evidencia científica y lo han seguido adelante como si nada, entonces, si el que no lo quiere ver…”, concluyó.