Walter Bento y Nahuel Bento este miércoles en tribunales. Foto: El Sol.

El pedido de pena para el ex juez federal Walter Bento y los condenados en la megacausa de cobro de coimas a cambio de favores procesales se dilató. El Tribunal Oral Federal N°2 postergó para este jueves a las 9 la continuidad del proceso. Si las juezas lo aceptan, Bento volverá a declarar.

Ocurre que la defensa del ex juez ya tiene como objetivo principal conseguir la prisión domiciliaria no sólo para él, sino también para su familia. Es por ello que su defensa pidió que declaren nuevos testigos. La mayoría -más de 20- se relacionan con el ámbito de la salud mental. El Tribunal Oral Federal Nº2, presidido por Gretel Diamante, deberá decidir si acepta, al menos de forma parcial. Por su parte, la Fiscalía, a cargo de María Gloria André, adelantó que se opondrá.

La audiencia de este miércoles comenzó a las 13 y estaba previsto que se conociera el pedido de pena propuesto por el Ministerio Público Fiscal. No obstante, dos situaciones atrasaron la jornada.

Por un lado, abogados defensores de los procesados presentaron pedidos de nulidad al cuestionar la fragmentación del debate y manifestar discrepancias respecto a la implementación del juicio de cesura y el sistema mixto utilizado entre el Código Procesal Penal Federal y el viejo Código.

A su vez, las tres integrantes del Tribunal resolvieron la quita de los agravantes en los delitos de cohecho activo. De esta manera, la Fiscalía pidió un cuarto intermedio para poder repensar los pedidos de pena debido a que, tras este cambio, se modificaban las mínimas y máximas.

Pasadas las 17.30 se retomó el debate. El Tribunal no dio lugar a los pedidos de nulidad. Pero la particularidad tuvo que ver con que Mariano Fragueiro Frías y Felipe Salvarezza, abogados de la familia Bento, solicitaron la presencia de más de 20 nuevos testigos para declarar.

El foco estuvo puesto en la modalidad de la pena y en la salud mental de los Bento -incluyendo a uno de los hijos del ex juez que posee una discapacidad (encefalopatía crónica no evolutiva)- con el fin de que se evalúe la obtención de la prisión domiciliaria en la residencia ubicada en el barrio Palmares.

La Fiscalía manifestó estar en desacuerdo con la intención del equipo legal de Bento de que las condenas sean bajo un régimen de prisión domiciliaria. Diego Velasco, de la PROCELAC, indicó durante su intervención: “Esta Fiscalía se va a oponer a la modalidad de cumplimiento que prevén, que es la prisión domiciliaria“.

Sostuvo que recién “se va a hacer efectiva una vez que la condena esté firme. Y advirtió que “pueden ser muchos años para adelante, por lo cual cualquier elemento pericial que se haga va a tener que repetirse al momento de la condena”.

“No es intención de esta parte solicitar la modificación el status que mantienen los que están en libertad y con el que continúan los que están privadas de ella. Es un adelanto por parte de la Fiscalía”, cerró.

A quiénes citaron los abogados de Walter Bento

Entre los citados a prestar declaración en carácter de testigos se encuentra un psicólogo que dé cuenta de la relación entre Facundo Bento y Walter Bento y “la afectación por la detención de su padre y la involución que ha tenido”.

También un psicólogo del Cuerpo Médico Forense para “interrogarlo sobre las diferentes situaciones de salud de ambos”, un psiquiatra “para que las partes despejen dudas sobre el aspecto psiquiátrico” y a quien trabaja en el domicilio de la familia Bento para asistir a Facundo.

A su vez, convocaron a un equipo interdisciplinario de la Defensoría General de la Nación, integrado por una psicóloga y una licenciada en trabajo social.

La psicóloga del complejo penitenciario de Cacheuta también fue citada “a los fines de evaluar su estado psicoemocional (de Bento) por indicadores derivados de la situación de encierro”.

La lista incluye al Servicio Penitenciario Federal VI, “a fin de que se informe sobre la existencia de sanciones, participación en actividades laborales, educativas o terapéuticas, a los fines  de valorar su baja peligrosidad y su capacidad de resocialización”.

Aparecen en la nómina la Oficina de la Mujer dependiente de la Suprema Corte de Justicia, la Oficina de Superintendencia de la Cámara Federal de Mendoza y el Consejo de la Magistratura de la Nación.

A partir de todos estos aspectos, los letrados quieren que el Tribunal designe un perito psicológico y psiquiátrico para que “realicen un amplio informe interdisciplinario respecto a la situación actual de salud mental de nuestro representado”.

En tanto que, en lo que refiere a Marta Boiza -esposa de Bento-, solicitaron la presencia de su psiquiatra, el médico que le hizo el seguimiento de lesiones por un accidente que tuvo lugar en 2024. También a integrantes de la Justicia para determinar si Boiza “tuvo alguna sanción en su cargo” cuando era funcionaria judicial.

Incluso, el club Andes Talleres -Boiza es socia- forma parte de la lista de establecimientos a consultar acerca de su conducta.

Por último, aparece Nahuel Bento, hijo mayor del matrimonio. Le pidieron al trío que compone el Tribunal que acuda un psicoanalista para que hable del impacto que tuvo en su persona el proceso.

A su vez, pidieron a dos de sus amigos de la infancia para que hagan mención a su “vida social”. Finalmente, completaron la documentación funcionarios de la Justicia que hayan trabajado con Nahuel y directivos de la Universidad de Mendoza que “registren sus antecedentes académicos”.