El Gobierno de Mendoza explicó a qué se debe el déficit operativo con el que cerró el año 2025, cercano al 6%, y aseguró que, a pesar de esta situación, Mendoza se encuentra lejos de tener dificultades financieras. Más allá de esto, desde el Ejecutivo señalaron que la situación podría complejizarse en los próximos meses si es que no se recuperan los niveles de actividad y recaudación.
En las últimas horas, informes publicados tanto por el Consejo Empresarial Mendocino (CEM) como de la consultora Politikon Chaco, mostraron que Mendoza terminó el año 2025 con un rojo operativo del 5,8%.
El déficit operativo es el nombre que se utiliza para nombrar el resultado fiscal incluyendo lo destinado a obra pública y pago de deuda. En el caso de Mendoza, la deuda se refinanció a través del mecanismo del Roll Over, mientras que el factor obra pública es el que generó ese rojo.
A pesar de esto, Mendoza no tuvo que salir al mercado para sostener la obra pública o recortar este frente, sino que se financió con los 1.023 millones de dólares correspondientes al Fondo del Resarcimiento de la Promoción Industrial.
“Nosotros podríamos haber sido más cautos y no avanzar con la obra pública, que en épocas de crisis es el primer factor de ajuste. Nosotros avanzamos con un presupuesto donde el 12% se destinó a obra pública. Es ahí donde se utilizó el dinero de Portezuelo del Viento, que nos permitió avanzar con un importante paquete de obras”, explicó el ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad.
El ministro señaló que la decisión provincial fue sostener niveles altos de obra pública, ya que entienden que un contexto delicado de la actividad “se necesita un pequeño empujón a la economía”.
En este sentido, afirmó que esos recursos permitieron que la Provincia continuara funcionando con normalidad en materia de obras a pesar de la fuerte caída en la recaudación -principalmente de los de origen nacional- y advirtió que si esta situación no se revierte en el corto plazo, podría darse un panorama complejo.
“Mendoza tiene superavit corriente hace ocho años. Gracias a esto, podemos sostenernos con normalidad y enfrentar crisis como estas uno o dos años. Somos optimistas en cuanto a que la situación de caída de la recaudación sea algo temporal, pero no podemos garantizar que sea así. En el caso de que se extienda en el tiempo, ahí es probable que tengamos que analizar algunas cuestiones vinculadas al gasto”, señaló Fayad.
Más allá de esto, garantizó que “toda obra que se licitó” se ejecutará en tiempo y forma y que tiene sus recursos garantizados.
El reclamo de los privados
Días atrás, cámaras empresariales le enviaron una nota al Gobierno pidiendo algún tipo de asistencia extra, ya que aseguran que atraviesan una situación económica compleja. De hecho, como contó El Sol, algunos se oponen a algunas obras de gran envergadura como el Tren de Cercanías y pidieron que esos recursos se utilicen para otros fines dentro del sector productivo, como por ejemplo, seguir fondeando el Fondo de la Transformación y el Crecimiento.
Fayad se refirió a este tema y aseguró que la Provincia hace un esfuerzo muy grande en materia de reducción impositiva y en otros roles.
“Cada punto de presión impositiva que se baja, son cerca de 20 mil millones de pesos al año. Hemos eliminado sellos a la actividad financiera y vamos rumbo a una alícuota 0 para el 2030. Hemos reducido Ingresos Brutos en algunos rubros. Vamos a seguir siendo garantes y aplicando subsidios en tasas para productores a traves del Fondo de la Transformación“, explicó.
En este sentido, Fayad aseguró que Mendoza dejará de ser prestamista del sector privado ya que consideran que es un trabajo que debe realizar la banca privada y no el Estado.
“No podemos seguir siendo quienes demos créditos. Porque no tenemos ni la cantidad de dinero necesario para ser apalancador y porque simplemente es una tarea que deben hacer los bancos en una economía normal. Creemos que la situación macro se está normalizando”, cerró el ministro.
