Marta Boiza siguió la misma línea de su marido y este jueves lanzó duras críticas contra el fiscal general Dante Vega. Hace poco más de 24 horas, el juez Walter Bento, acusado como jefe de una asociación ilícita dedicada al cobro de coimas, apuntó duramente contra el representante del Ministerio Público que lideró la megacausa del llamado Bentogate.
La esposa del suspendido magistrado habló después de sus dos hijos, Luciano y Nahuel, y al igual que ellos no respondió preguntas. Durante la indagatoria, que se extendió a lo largo de más de una hora, hizo un repaso por la historia de su familia, contó cómo ella y su marido entraron a trabajar al Poder Judicial de la Nación y aprovechó para hacer hincapié en la enemistad que ambos tienen desde hace años con Vega, misma situación de la que hizo mención el miércoles Bento.
“Nos volvimos a Mendoza en el año ’92. Teníamos un departamento nuevo, auto cero kilómetro en Buenos Aires. Teníamos 27 y 28 años y recursos económicos muy importantes para la edad”, empezó contando Boiza.
La mujer explicó que Bento “consiguió el contacto del juez (Alfredo Manuel) Rodríguez” y al poco tiempo empezó a trabajar como secretario de ese magistrado. Años después, Boiza también entró a ese Tribunal como secretaria penal y luego como secretaria privada.
Por aquella época, los caminos de Bento y Boiza se cruzaron con los de Vega, quien era secretario del Juzgado Federal Nº 1, que por ese entonces estaba a cargo del juez Luis Leiva.
A principios del nuevo milenio, Leiva fue destituido por un Jurado de Enjuiciamiento, lo que llevó a que Vega y Bento compitieran para quedarse con ese lugar. Luego de que su esposo se quedó con el Juzgado Federal Nº 1, Boiza aseguró que el ahora fiscal general nunca más la saludó: “Cuando juró mi marido, Vega renunció”, señaló.
La mujer aseguró que a partir de allí sufrieron una “persecución” desde diferentes sectores de los Tribunales federales locales. Mencionó que ex juez Otilio Romano -condenado por delitos de lesa humanidad- fue contra Bento en varias ocasiones. Y también afirmó que Ivana Aramendi, cuya secretaría penal instruyó la causa del Bentogate, le hizo un sumario a su hermano, quien trabajaba en la Secretaría E y por eso su familiar perdió el trabajo.
“La secretaria Aramendi vino a increparme con respecto a mi hermano. Discutimos. Tengo las denuncias para comprobar todo esto, los escritos. No puedo enteder hasta el día de hoy por qué esa Secretaría llevó a cabo la instrucción, ni por qué el doctor Vega está sentado acá y estuvo en la instrucción”, reclamó Boiza.
Posteriormente, siguió cruzando a Vega: “Este hombre jamás en su vida va a dejar de hacer daño porque tiene un problema psiquiátrico, psicológico, es adicto”, dijo. Ante eso, la presidenta del Tribunal, Gretel Diamante, le hizo un llamado de atención y Boiza pidió perdón.
Pese al exabrupto, Boiza insistió con los ataque en contra del fiscal general. Hasta llegó a asegurar que Vega le dijo en una oportunidad “a vos, a tu marido y a tus hijos los voy a meter presos”. Y añadió: “Tuvo que inventar el enriquecimiento y el lavado mío y de mis hijos para poder traernos acá”.
Luego, volvió a reparar sobre su situación patrimonial, sostuvo que todo lo que tienen es “fruto del esfuerzo” y afirmó que ella, sus hijos y su marido son “personas honestas”.
Previo a finalizar su declaración, arremetió por última vez contra Vega: “Quizás la falta de una familia o de amor es lo que le produce el odio o todo lo que tiene en su cabeza. No sé siquiera si podría estar trabajando en un Ministerio Público, deberían hacerle una pericia psiquiátrica”, sentenció.
La palabra de los hijos
Tanto Luciano como Nahuel Bento prestaron declaración indagatoria este jueves. Ambos explicaron su situación patrimonial y aseguraron no haber tenido ninguna conducta ilícita.
“Lo que el fiscal me imputa es que todo mi patrimonio es ilícito, pero no tuvo en cuenta mis ingresos trabajando en el Poder Judicial”, empezó diciendo Luciano Bento.
El mayor de los hijos del suspendido juez explicó cómo obtuvo sus propiedades y vehículos: “No tengo cinco autos, tengo uno. Para poder tener un auto, tengo que vender otro”, señaló.
También detalló que los departamentos a su nombre los adquirió mediante ahorros, con trabajos, pagando en cuotas y con dinero que le donaron sus padres: “Jamás he realizado ninguna conducta ilícita, ni cerca. No se me ocurriría por la cabeza”, añadió.
En tanto, Luciano también fue crítico con la investigación de Vega: “Para llevar adelante esta imputación se ha pretendido mezclar el patrimonio familiar de los hijos con los padres, soslayar ingresos y préstamos, ventas de autos, comparaciones con Mercado Libre que no son parámetro de absolutamente nada”.
Al igual que su hermano trató de aclarar cómo obtuvo los vehículos y propiedades a su nombre y terminó diciendo: “Lo que me dieron mis padres no tengo ninguna duda que es dinero lícito. Lo que compré con mi dinero, está probado en la causa”.
