El suspendido juez Walter Bento inició su declaración indagatoria este miércoles por la mañana con duros cuestionamientos al fiscal general Dante Vega, principal acusador e instructor del expediente que lo mantiene en el banquillo de los acusados procesado como jefe de una asociación ilícita, 15 casos cohecho, enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Habló de persecución y un “tormento” que está viviendo su familia desde hace más de dos años y de “falta de pruebas” para mantenerlo procesado.
Bento se sentó frente a las partes minutos después de las 9 y basó la primera parte de su declaración en siete puntos; siempre apuntando contra el representante del Ministerio Público, quien no paró de mirarlo. Tan fuerte fueron los adjetivos que lanzó el magistrado, que se apoyó en escritos que llevaba en una notebook, que Vega interrumpió y pidió a la presidenta del tribunal, Gretel Diamante, que no le siga faltando el respeto. La camarista entendió el pedido del fiscal y le exigió al acusado que su defensa se base en los hechos por los que está siendo juzgado.
Más allá de eso, Bento aseguró que “todo es falso, absolutamente todo”, cuando hizo referencia a las pruebas que forman parte de los 70 cuerpos del expediente. En esos ejes de su defensa inicial, aseguró que existieron “gravísimas irregularidades con las que se ha creado esta causa” y que “todo quedará demostrado” mientras avance el juicio. “Se han violado las garantías constitucionales”, señaló, poniendo en duda la posición de muchos de los testigos y entendiendo que mintieron.




En sus primeras palabras, el magistrado dijo que hubo “torturas y vejaciones” y que las sufrieron muchos detenidos de la causa. Agregó que les “impedían conciliar el sueño” mientras se encontraban privados de la libertad “para que vayan a declarar en contra de Bento; a otros les impedían ir al baño”. Y expresó mientras se encontraba en el banquillo: “Se construyó una novela de terror con estas torturas y vejaciones”.
Bento, quien también debe enfrentar el 25 de noviembre el Jury en su contra, luego de ser apartado del Juzgado Federal Nº1, habló de irregularidades en el proceso de selección del investigador de la causa, de designaciones ilegales de la Cámara Federal de Apelaciones y de violación de su intimidad cuando duplicaron su teléfono celular.
Las frases destacadas
- “Hubo una persecución ilegal, se violaron las garantías constitucionales. ¿En qué me baso?, en las pruebas del expediente”.
- “Este expediente se llevó como quiso y a la medida del fiscal Dante Vega. Nada de lo que dijo en el expediente es cierto. Nunca participé de una asociación ilícita. El juzgado a mi cargo jamás otorgó un beneficio o perjuicio. Siempre nos hemos basado en la ley que obra en un expediente”.
- “Clonaron ilegalmente mi teléfono. Subían y bajaban aplicaciones. Me avisaban mis hijas. Violaron todas las claves de mi teléfono. Era un teléfono propio. El Consejo de la Magistratura jamás me entregó uno. Intervinieron mi mail y me lo bloquearon. Todo se hizo entre gallos y medianoche y sin control de nadie. No encontraron absolutamente nada. Todo se hizo en secreto. Siempre”.
- “En esta investigación no hemos tenido el fiscal que correspondía. No hay fiscal de instrucción natural. Se excusaron tres fiscal de Mendoza. Debían seguir los de San Juan, San Luis. El fiscal Vega se autodesignó”, cuestionó, haciendo una analogía con el fútbol: “Tiraba el centro y salteaba a cabecear”.
- “Es una instrucción absolutamente irregular e inconstitucional. (Vega) tiene un odio patológico que no puede superar con los años. En el 2005 competimos por el juzgado que ocupo. Yo gané ese concurso. Treinta días antes de que asumiera, (Vega) me dijo que no iba a ser secretario a mi cargo. Y renunció. Tiene una desesperación conmigo, con mi familia. Estuvo detrás de mi cargo”.
- “Todo esto es una novela macabra, de terror”.
- “Las cuatro columnas en las cuales se basó la construcción de esta causa que tiene más de 70 cuerpos fueron la declaración de los condenados, previamente procesados por el juzgado a mi cargo; la declaración del imputado por el secuestro extorsivo y la muerte de Diego Aliaga, Diego Barrera; la declaración de quienes mintieron como falsos arrepentidos, aprovechando la prostitución de la ley; y cuarto, el contenido de un teléfono que siempre estuvo a cargo del juzgado a mi cargo, lo cual es absolutamente absurdo, ridículo”.
