Los lomos del Barloa son un clásico de Mendoza.

La noche del viernes, la escena gastronómica mendocina recibió un resplandor adicional con la inclusión de 15 restaurantes recomendados en la prestigiosa Guía Michelin. Entre ellos, cuatro destacados establecimientos fueron galardonados con las codiciadas estrellas, marcando así un hito en el panorama culinario de la región. Sin embargo, más allá de las distinciones oficiales, Mendoza guarda algunos secretos gastronómicos que merecen ser explorados por los amantes de la buena comida.

Y es que no se pueden pasar por alto lugares emblemáticos como Barloa, Tía Rada, Don Coco, Don Claudio, Capri y Choritomba, por nombrar sólo algunos de los muchos que hay que recorrer. Estos destinos, aunque no figuran en la guía, son tesoros locales que invitan a explorar y disfrutar de la autenticidad de la cocina mendocina.

Barloa, donde los lomitos son leyenda

La mención de la palabra “lomo” en Mendoza evoca inevitablemente a Barloa, un lugar mítico que ha logrado convertirse en sinónimo de este sándwich. Fundado en los principios de los ’90 por Humberto Barloa, el establecimiento tiene sus raíces en la necesidad de enfrentar la hiperinflación durante el gobierno de Ricardo Alfonsín.

Aunque el destino presentó obstáculos, como el incendio del local el 1 de enero de 2013, Barloa resurgió en tan solo 44 días gracias a la solidaridad de vecinos y el apoyo municipal.

La esquina de San Martín y Morales, de Las Heras, es el templo de los lomitos a la parrilla.

Tía Rada, el arte de las milanesas perfectas

Ubicado en Francia y Paso de los Andes, de Godoy Cruz, Tía Rada se erige como un santuario para los amantes de las milanesas. Con más de 60 años de experiencia culinaria, la dueña Marta Manrique infunde vitalidad y entusiasmo en cada plato que sale de su cocina.

Los comensales locales aseguran que las milanesas de Tía Rada son las mejores de Argentina, convirtiendo este establecimiento en un punto de referencia gastronómico en la región.

Don Coco, el hogar de las pastas auténticas

En la Cuarta Sección, Don Coco se erige como un referente en el arte de las pastas. Ofreciendo una amplia gama de opciones, desde ravioles hasta lasaña, este restaurante es conocido también por su tortilla de papas de 12 huevos y un flan casero que supera todas las expectativas.

En 1971, la familia llegó de General Alvear con la intención de instalar un negocio. Después de idas y vueltas, pusieron un local de metegoles, que sirvió para que disfrutaran muchos jóvenes del barrio. Luego, con el tiempo, abrieron la cocina.

La esquina de Félix Bogado y Dr. Moreno de Ciudad es el punto de encuentro para muchos amantes de la comida al mejor estilo bodegón.

Capri, pizza a la velocidad del sabor

Con una producción diaria que oscila entre 300 y 400 pizzas, Capri se ha ganado una reputación por sus exquisitas opciones de muzzarella y especial con jamón. Lo distintivo de este lugar va más allá de la calidad, ya que sus pizzas están listas en cuestión de minutos. Ubicada en la calle Lavalle, pasando San Juan de Ciudad, esta pizzería combina rapidez y sabor para satisfacer los paladares más exigentes.

Los choris debajo del puente

Uno de los clásicos de Mendoza son los choripanes debajo de la Costanera, a la altura de la cancha de Godoy Cruz; los famosos “choritomba”.

Son, por lejos, uno de los atractivos gastronómicos locales para quienes desean vivir la experiencia menduca.

Don Claudio, un clásico de Mendoza

Además, no se puede dejar de mencionar a Don Claudio, anclado en el off Arístides, cuya historia gastronómica se remonta al ’66 y sigue siendo un referente con su inigualable lomo en pan francés. En Tiburcio Benegas 744 de Ciudad, Don Claudio persiste como un clásico que trasciende el tiempo.