Credit: Andrea Ginestar

La ola polar seguirá haciéndose sentir en Mendoza durante los próximos días, pero las esperadas nevadas que algunos modelos anticipaban para el domingo perderían fuerza. En cambio, las últimas proyecciones meteorológicas ubican la mayor probabilidad de nieve para el miércoles 1 de julio, cuando ingresaría un nuevo sistema de inestabilidad sobre la provincia.

En los últimos días, distintos pronósticos habían generado expectativa por la posibilidad de que el Gran Mendoza volviera a teñirse de blanco durante el fin de semana. Sin embargo, las actualizaciones de los modelos meteorológicos fueron modificando ese escenario y ahora el foco está puesto en el comienzo de la próxima semana, cuando las condiciones serían más favorables para la ocurrencia de precipitaciones níveas debido al ingreso de aire polar.

Mientras tanto, el meteorólogo Fernando Jara anticipó que el frío continuará intensificándose desde este viernes. Para la jornada se espera cielo con nubosidad variable, heladas parciales y una temperatura mínima de 2 grados, mientras que la máxima alcanzará los 16.

El sábado persistirá el ambiente muy frío, con poca nubosidad, heladas durante las primeras horas y una máxima de apenas 14 grados.

El 29 de junio del 2025 se produjo la ultima nevada en el Gran Mendoza

El cambio más importante llegará el domingo. Según Jara, la madrugada será mayormente nublada y podrían registrarse precipitaciones aisladas, acompañadas por un marcado descenso de la temperatura. La mínima será de 1 grado y la máxima no superará los 9, convirtiéndose en el día más frío del fin de semana. Con el correr de las horas, las condiciones tenderán a mejorar y el cielo quedará parcialmente nublado.

El ingreso de la masa de aire polar continuará durante el lunes y martes. Para el lunes se pronostican heladas fuertes y generalizadas, una mínima de 2 grados bajo cero y una máxima de 12 grados. El martes las condiciones serán similares, con una mínima de 1 grado bajo cero y una máxima de 13.

En ese contexto, la atención se trasladó al miércoles 1 de julio, ya que las proyecciones más recientes indican que ese día habría mayores posibilidades de precipitaciones y, si las temperaturas se mantienen lo suficientemente bajas, podrían producirse nevadas en sectores del llano, un escenario que hasta hace pocas horas se esperaba para el domingo.