Como parte del paro por 72 horas que implementaron los médicos de PAMI por un reclamo salarial, que implicó la ausencia en lugares de trabajo y atención diezmada a pacientes, este miércoles jubilados decidieron plegarse al reclamo y marchar a la sede local con consignas contra la administración de Javier Milei.

La concentración fue en la plaza San Martín, donde hace más de 100 miércoles los jubilados nucleados en Asociación de Jubilados y Pensionados de Mendoza (Jubypen) se reúnen para hacer sus rondas de reclamos. Esta vez implementaron una marcha hasta calle Belgrano donde está la sede de la obra social para manifestarse allí.

Se sumaron los médicos nucleados en la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), que convocó al paro, y representantes de Ampros. También se plegaron representantes de otros sectores de empleados estatales a nivel nacional, como es el caso de los docentes universitarios.

Hubo consignas contra la administración de Javier Milei y también contra la de Alfredo Cornejo. Reclamaron contra lo que consideran una reducción salarial de los médicos, contra el no cumplimiento de la cobertura al 100% de algunos medicamentos, contra el recorte de los descuentos en las farmacias, la “caída” del sistema de emergencias porque no llegan las ambulancias, por los elevados costos de coseguros y por la demora en los turnos.

Los médicos, por su parte, reclamaron contra los cambios en la modalidad de pago que se implementaron en la resolución de PAMI. Gustavo Tanúz, referente de APPAMIA en Cuyo, aseguró que la modalidad antes era mixta e incluía el pago de cada cápita a 946 pesos, más una serie de adicionales por formación médica, consultas presenciales, primeras consultas y la devolución de consulta anual (abonada al 50%). Con la resolución, ahora las consultas se integraron al valor de cápita que pasó a ser de 2100 pesos, pero no se pagan aparte y eso implica una rebaja en el sueldo final.

Por ejemplo, explicó que un médico de 700 pacientes o cápitas (que es el promedio) cobraba alrededor de 2.800.000 pesos antes con los extra, pero ahora se redujo ese monto a la mitad porque, con los mismos pacientes, a 2100 pesos la cápita, cobran 1.470.000.Sin contar los costos que implica atender PAMI porque no te ofrecen nada, señaló, hablando de insumos y seguros.

A este reclamo se plegaron profesionales de la salud de Mendoza, nucleados en Ampros. La titular del gremio, Claudia Iturbe, señaló que apoya la marcha porque las decisiones relacionadas al PAMI son parte de un “plan” que daña la salud pública. “Es un plan sistemático tanto nacional como provincial para que haya una salud para ricos y otra para pobres. Que un profesional de la salud gane un millón de pesos es insostenible“, señaló.

Si seguimos pensando que los trabajadores de la salud tenemos que trabajar por beneficencia los vamos a perder. Ya los estamos perdiendo. Los médicos de cabecera de PAMI ya se están yendo“, agregó.

En ese marco, reclamó contra el cierre de las paritarias por parte del Ejecutivo provincial, que no otorgó aumento para los profesionales de la salud, el único gremio que no acordó el 10% que sí le ofrecieron a los demás sindicatos estatales. Piden la reapertura y advierten con un nuevo plan de lucha de persistir la ausencia de negociaciones.

Por su parte, Raúl Bonotti, titular de Jubypen, reclamó que el servicio de PAMI está cada vez peor porque lo están desfinanciando. No tiene plata para pagar remedios, las farmacias empiezan a no venderle a los jubilados, los pañales son de mala calidad, no le están pagando a las clínicas y eso afecta a la atención. Van a pedir un turno y te lo dan a dos meses“.

Se está deteriorando la calidad de los servicios. También los talleres de los centros de jubilados que tendrían que haber empezado no arrancan porque no les pagan a los talleristas.”, agregó.

La atención administrativa en esa sucursal del PAMI se estaba realizando con normalidad hasta la llegada de los manifestantes. Luego se cerró la puerta y generaron un cordón policial. No hubo atención en el resto de la jornada.

En un momento, los manifestantes realizaron una suelta de medicamentos en la que literalmente desplegaron blisters vacíos en los pies de los efectivos de seguridad que realizaban ese cordón.