El gobernador Alfredo Cornejo reclamó la semana pasada que los jueces penales realicen audiencias en horarios de la tarde para los casos de flagrancia. El que recogió el guante fue el ministro de la Suprema Corte de Justicia, José Valerio, quien sostuvo que la fuerte crítica del mandatario provincial busca disipar responsabilidades.
Entrevistado en el programa Opinión de LV Diez, Valerio sostuvo que “también tendrían que trabajar los fiscales en jefe realizando audiencias“, y señaló que “hoy hacen solamente el 10% de las audiencias“.
Luego recordó que ese problema también lo había manifestado en la comisión bicameral de Seguridad “y no he visto que hayan tomado esto, también hay que decirlo. Si se tiene que trabajar en la tarde hay que hacerlo, pero hay que tener capacidad operativa“, puntualizó. “Los jueces tienen que trabajar en la tarde, pero ¿y qué fiscal va a estar en la audiencia? Seamos serios en esto“, preguntó. Incluso sostuvo que hay un porcentaje importante de audiencias que se realizan de tarde.
El gobernador había cuestionado que, en la batalla contra la delincuencia, “estamos capturando personas gracias a la tecnología, pero si eso ocurre después de las dos o tres de la tarde, no hay audiencias disponibles y ese proceso queda trunco”.
Las críticas internas al Poder Judicial
Consultado sobre estas definiciones políticas sobre el Poder Judicial, Valerio consideró que Cornejo busca algo específico: “Estamos tratando de repartir las responsabilidades. Sabemos que hay cosas que mejorar. Cuando hablamos de la flagrancia y de las franjas horarias, lo que se requiere es coordinar con el Ministerio Público Fiscal y con el Servicio Penitenciario, la Policía y la Justicia. Tiene que haber un sistema para traer a los detenidos inmediatamente y el fiscal tiene que tener los elementos de prueba” expuso.
Valerio también resaltó que, para tener una justicia en Mendoza de excelencia, hay muchas cosas por mejorar. Pero remarcó un problema que se da en el órgano de elección y control de los magistrados provinciales: “Fue un gravísimo error reformar el consejo de la magistratura y establecer un puntaje discrecional en un 60%”, calificó.
El ministro de la Corte y ex juez penal recordó que hubo un proyecto para que ese porcentaje se redujera a 25%, pero luego una reforma lo cambió. “Se tomaron todas las opiniones: del Poder Ejecutivo, de los abogados, de los magistrados, después se produjo una reforma y eso cambió y ahora tiene 60% de puntaje discrecional y ya sabemos cuando existe tanta discrecionalidad y secreto al momento de votar”, cuestionó.
Distanciado hoy del Ejecutivo, Valerio señaló que “no soy ni filorradical, ni filoperonista, ni un traidor“, y revalidó sus créditos como camarista penal cuando ingresó al Poder Judicial. “No hay que permitir jamás jueces que sean de fulano o de mengano. Todos saben como interpreto la ley“, se defendió.
