La asamblea nacional del PRO terminó este jueves en escándalo y al borde de la fractura entre el sector de Mauricio Macri y el que lidera Patricia Bullrich. De la reunión clave participaron varios mendocinos, pero una de ellos con singular responsabilidad institucional: la vicegobernadora Hebe Casado, que pegó el portazo y se fue con otros bullrichistas descontentos por la decisión del fundador del partido.

El máximo órgano partidario del PRO tenía que definir este jueves en Ciudad de Buenos Aires a sus autoridades, pero quedó en evidencia la interna entre ambos sectores que está marcada a su vez por la distancia que quieren mantener respecto a Javier Milei: para unos, como oposición crítica, pero dialoguista; para otros, como parte del cambio que propone el libertario.

Lo que está en juego, en definitiva, es qué hará el PRO con el horizonte marcado en las elecciones legislativas de 2025. Una pregunta que no es ajena, ya que también en algún momento marcará al radicalismo mendocino.

“Negros” contra “Verdes”

La secuencia es un paralelismo respecto a la guerra civil que narra la serie House of the Dragon, entre el bando de los vestidos de negro contra los identificados con el verde por la posesión de la corona del reino.

Descontentos, el grupo de representantes identificados con el bullrichismo se levantó de la asamblea y se retiró porque se rompió un acuerdo por el equilibrio del poder. Como el ex presidente se quedó con la presidencia del partido, entonces la titularidad de la asamblea tendría que haber sido para la ministra de Milei.

Ahora bien, hay varios mendocinos que participaron del cónclave. Algunos se fueron y otros se quedaron.

Entre los bullrichistas que se retiraron, una foto muestra a tres dirigentes mendocinos. La principal es Casado. Sin embargo, la vicegobernadora aparece detrás de Damián Arabia, el diputado nacional que por estos días es popular por presentar el proyecto de Ley Conan contra el maltrato animal.

A un costado, más visible se encuentra el diputado provincial Guillermo Mosso. Y un poco más atrás, tapado en parte, se observa al diputado provincial Enrique Thomas.

Casado, que viene de perder la interna el domingo pasado en Mendoza, no hizo ninguna observación ni reclamo ni queja sobre cómo terminó la asamblea en una plataforma donde dice demasiado y sin filtro, que es X.

La razón también se puede encontrar en su mismo perfil en esa red social: como foto de cabecera, todavía mantiene esta imagen donde Macri le dio su apoyo frente a Omar De Marchi. También aparece Patricia, entre otros dirigentes. Y otras imágenes donde destaca que Mauricio presida el partido o cuando fue recibida en el verano por el ex mandatario en su bastión de Villa La Angostura.

La vicegobernadora ha quedado en un lugar incómodo en la interna.

Los voceros del desacuerdo han sido Thomas y Mosso. El primero fue breve y al hueso: “Respetar el acuerdo“, señaló el hombre que viene del peronismo y fue mutando políticamente con los años. Thomas, hay que recordar, fue funcionario en el Ministerio de Seguridad con Patricia, durante la gestión 2015-2019.

Mosso, que del Partido Demócrata se afilió el año pasado al PRO, se explayó más:

Estuve presente como secretario de la Asamblea Nacional del PRO, que debería presidir Patricia Bullrich, pero la decisión del sector macrista fue no respetar el acuerdo. Se le dijo que NO a la persona que más apoyo cosechó dentro del PRO y la mejor ministra del gabinete de Javier Milei“, ponderó el legislador.

Luego Mosso recordó que el año pasado los argentinos votaron por un cambio en el rumbo del país, que ha sido una promesa del PRO en los últimos 20 años. Y revalidó la oportunidad de aliarse -o fusionarse, todavía no está del todo claro- con La Libertad Avanza, el oficialismo.

Por eso, como Bullrich, creemos que tenemos que estar junto a LLA respaldando al actual gobierno y apoyando la consolidación del cambio“, consideró el ex demócrata. Y cerró con un mantra habitual en la política: “No es tiempo de mezquindades políticas ni proyectos personales. La Argentina necesita un proyecto colectivo que la saque del estancamiento“.

La actitud de los bullrichistas contrastó a su vez con la de otra diputada provincial, Sol Salinas, que está identificada con el sector del ex presidente.

Por un partido abierto y con nuevos liderazgos para esta nueva etapa“, destacó la joven legisladora. En la foto que posteó en X, Salinas aparece abrazada con Martín Yeza, el ex intendente de Pinamar que quedó como presidente de la Asamblea, delegado por Macri.

Las dos fotos que muestran cada sector reflejan dos emociones distintas. Alegría, por un lado, descontento, por el otro.

Un tablero que no para de acomodarse

El sector que no participó de la asamblea, según precisaron, fue el demarchismo. La razón. estaban controlando el escrutinio definitivo por las elecciones que coronaron, a priori, la victoria de Gabriel Pradines sobre Casado.

De alguna manera, el impacto de la fractura a nivel nacional no afectará mucho al PRO mendocino. Básicamente, porque ya venía trizado. En esa instancia, el papel de Macri era más de árbitro de la recalcitrante interna. Su ex secretario privado, Darío Nieto, fue el interventor y regulador de un proceso electoral que tuvo muchas fallas, reclamos y ajustes de último momento. Es probable que el portazo de Casado tenga que ver, en buena medida, con cómo jugó el interventor en esa interna.

Lo curioso es que este tablero político todavía no termina de reordenarse. Principalmente, porque podría encontrar a acérrimos rivales en Mendoza ubicados del mismo bando a nivel nacional en este nuevo esquema que propone Milei.

Esto se explica de la siguiente manera, en clave hipotética. Pradines ya ha adelantado que el PRO no permanecerá en Cambia Mendoza. El futuro de la filial local está más cerca de LLA. Una situación que es similar al planteo al que adhirió Casado este jueves en el plano nacional: más cerca del Gobierno de Javier Milei.