Miles de personas marcharon este miércoles por las calles de la Ciudad de Mendoza en el marco de la convocatoria de Ni Una Menos, que en esta oportunidad se realizó a 11 años de la primera movilización del movimiento, ocurrida el 3 de junio de 2015.
La columna partió desde el Kilómetro Cero, en San Martín y Garibaldi, y avanzó por calles San Martín, Las Heras y Patricias Mendocinas hacia la Plaza Independencia, donde finalizó con un acto y la instalación de un altar en memoria de las víctimas de femicidios.



La marcha fue convocada en memoria de Agostina Vega, la joven desaparecida en Córdoba cuyo caso conmueve al país, y de Dulce María Candia, víctima de femicidio en Misiones. “Por Agostina, por Dulce, por Julieta volvemos a las calles, porque la violencia machista sigue presente, porque exigimos una justicia efectiva y con perspectiva de género”, expresaron desde Ni Una Menos Mendoza, que también convocó contra “la violencia, la impunidad, la represión y el ajuste de Cornejo y Milei”.
Según un informe elaborado por la organización Ahora Que Sí Nos Ven en conjunto con la Universidad Nacional del Delta, entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026 se registraron al menos 3.205 víctimas letales de violencia de género en Argentina: 3.144 femicidios directos y vinculados, 46 transfemicidios y travesticidios y 15 instigaciones al suicidio. En estos 11 años, hubo un femicidio cada 31 horas.
Los números detrás de las estadísticas hablan de un patrón sostenido: el 85% de los femicidas pertenecía al círculo íntimo o era conocido de la víctima, el 63% de los casos ocurrió en la vivienda de la víctima o compartida con el agresor, el 17% de las víctimas había realizado denuncias previas y el 10% contaba con medidas de protección. Al menos 2.714 niños quedaron huérfanos como consecuencia de los asesinatos de sus madres.
