La joven detenida tenía pedido de captura por un hecho ocurrido el año pasado.

Un medidor de energía convertido en escondite, un hombre de 31 años nacido en Tucumán asaltado y una banda que intentó desaparecer antes de la llegada de policías fueron los ingredientes de un procedimiento realizado durante la madrugada de este miércoles en Guaymallén, que terminó con dos detenidos, un prófugo y todos los elementos robados recuperados.

La secuencia comenzó a las 4.20 en la esquina de calles Pedro Molina y Colón. De acuerdo con lo que detallaron fuentes del caso, tres malvivientes -dos hombres y una mujer- interceptaron a un hombre que vive en la calle.

Lo que comenzó con un pedido de comida terminó transformándose en un robo. La víctima denunció que uno de los delincuentes le mostró una pistola gris para amenazarlo, mientras otro le aplicó una patada en la cabeza. Aprovechando la situación, los tres se apoderaron de todas sus pertenencias.

Con el botín en sus manos, los autores no se alejaron demasiado. Las fuentes agregaron que decidieron ocultar los objetos sustraídos dentro de un transformador emplazado sobre la vía pública. Para lograrlo, dañaron el gabinete perteneciente a Edemsa, retiraron la tapa del medidor y rompieron el precinto de seguridad que protegía la estructura.

Mientras el grupo delictivo realizaba esas maniobras, operadores del sistema de videovigilancia observaron movimientos sospechosos y dieron aviso al Centro Estratégico de Operaciones. Con la información aportada por las cámaras, efectivos policiales de la Comisaría 31 se desplazaron hacia el lugar y comenzaron a recorrer la zona.

La presencia de los uniformados tomó por sorpresa a los sospechosos. Dos de ellos fueron alcanzados a pocos metros del lugar del hecho. Los detenidos fueron identificados como Maximiliano Gastón Avila, de 38 años, y Gimena Agustina Guzmán, de 21. En poder de ambos fueron halladas las pertenencias que minutos antes le habían sido robadas a la víctima.

El tercer integrante del grupo tuvo mejor suerte. Al advertir la presencia de la movilidad, escapó corriendo hacia el interior del barrio Lihué. Los efectivos intentaron localizarlo, pero logró desaparecer entre las calles del complejo habitacional.

Durante el operativo, el personal policial recuperó el morral, la riñonera, la ropa, el neceser y la bolsa con envases de aluminio que habían sido sustraídos.

También secuestró una pinza tipo alicate y un buscapolo, herramientas que habrían sido utilizadas para violentar el gabinete eléctrico. Además, quedaron bajo custodia la tapa del medidor, el precinto de seguridad y otros elementos pertenecientes al mismo.

Cuando verificaron los antecedentes de los aprehendidos, encontraron otro dato de interés. Guzmán Benítez registraba un pedido de captura vigente desde el 12 de diciembre del año pasado, requerido por la Unidad Fiscal de Sustracción de Automotores.

Por disposición del Ministerio Público, los dos sospechosos quedaron detenidos en el marco de una causa por robo agravado por el uso de arma de fuego y por haber sido cometido en poblado y en banda, además de los daños ocasionados a la infraestructura de Edemsa.