Tras un martes marcado por rumores de saqueos que llevó a los comerciantes del Centro a bajar sus persianas como medida preventiva ante posibles hechos delictivos, este miércoles los locales comerciales abrieron con normalidad, aunque con precaución.
Los comercios comenzaron sus actividades en el horario habitual, pero sus propietarios y empleados expresaron su preocupación por la situación de los últimos días. Y recalcaron que se manejan por un sistema de alerta inmediata a través del servicio de mensajería de WhatsApp para advertir si hay situaciones de tensión en el microcentro.
“Esperamos trabajar normal y que no pase lo de ayer. Estamos la mayoría de los comercios conectados por WhatsApp y nos avisamos entre nosotros si vemos algo raro“, señaló una empleada de un comercio de ropa de la calle San Martín.

Algunos locales decidieron tomar recaudos extras. Entre ellos, los de electrodomésticos y electrónica, que decidieron mantener las rejas en las vidrieras y tener sólo la puerta de ingreso habilitada.
Otros comercios más chicos eligieron dejar la persiana a media altura, con el objetivo de acelerar el cierre en el caso de alguna emergencia. “Tenemos la orden de bajar la persiana apenas ocurra algo. Nos pidieron tener la persiana a medio subir por eso, no quieren que nos roben la ropa que está en la entrada“, explicó una empleada de una tienda de la calle General Paz.

Por otra parte, en las calles céntricas se observó una mayor presencia policial y movimiento de preventores municipales.
