La semana pasada las autoridades nacionales dieron a conocer un nuevo criterio epidemiológico que tenía que ver con las personas consideradas contacto estrecho a los que se les aconsejaba no asistir a testearse con la finalidad de no saturar los centros habilitados para tal fin.
Pese a la medida que, también fue anunciada por las autoridades sanitarias locales, los centros de testeos de Mendoza volvieron a lucir con cientos de mendocinos deseosos por conocer si tienen o no el virus.
La recomendación bridada exceptuaba a los mayores de 60 años, sin embargo, este lunes los centros habilitados lucieron llenos.

“Vine porque a mi esposa le dio positivo y a mi me empezó a doler la garganta”, aseguró un hombre que no quiso revelar su identidad y que aguardaba en una larga fila apostada en la escuela Agustín Álvarez, de Ciudad.

En otros testimonios recogidos se observó que muchos de los que asistieron a hisoparse, siendo considerados contactos estrechos menores de 60 años, fueron porque de ese modo podían conseguir un justificativo para no presentarse en su puesto de trabajo.
“Mi mujer se testeó el domingo, le dijeron que era positivo pero no le dieron ningún comprobante, por lo que no tengo modo de justificar mi ausencia en mi trabajo”, explicó Roberto.


