Evelyn Minet no cesa de sonreír. Es que cumplió el sueño de sus abuelos. La representante de San Martín fue una de las candidatas favoritas de muchos desde el comienzo del concurso, aunque ella jura que nunca imaginó llegar a ocupar el segundo lugar y acompañar a Wanda, la reina nacional.
“Pensé que iba a ganar la representante de Lavalle (Evelín Ramírez), a quien le iba muy bien y es muy bonita. De hecho, no me quería ilusionar mientras decían los votos”. Evelyn fue una de las candidatas más jóvenes. Tiene apenas 18 años y asegura que, con este mandato que se inicia, ella logró cumplirle el sueño a sus abuelos –que ya no están–, quienes anhelaban tener una soberana nacional de la Vendimia en su familia. “Ellos hoy estarían orgullosos”, dice, con emoción, y asegura que, después de ella, no cree que otra mujer de su misma sangre se atreva a concursar. “Mi hermana nunca lo haría ni lo harán mis primas, porque no les gusta”, cuenta con soltura.
La virreina quiere empezar este año a estudiar la carrera de Gastronomía, aunque aclara que “todo dependerá de las actividades que me requiera el virreinato”. También sueña con estudiar para ser maestra jardinera, pero dice que eso será para el próximo año, ya que llegó tarde a las inscripciones para el ciclo 2012.
Evelyn se destacó entre sus compañeras, no sólo por su dulzura y belleza, sino también por estar acompañada de un gran oso de color rosa, obsequio de su último novio, con quien rompió hace dos años.
Cuando se le pregunta por el corazón, sólo sonríe misteriosa. Hoy, asegura que sólo quiere “vivir esta experiencia inolvidable”.
