“No fue un año fácil, pero acá estamos viviendo este momento histórico que nos trae esperanza y tranquilidad para poder afrontar este nuevo año lectivo”, manifestó Fiorella, una de las primeras docentes vacunadas en el Aconcagua Arena.

Las mismas expresiones de alegría refirieron el resto de las maestras que se apostaron en el espacio dispuesto para ser vacunadas y aseguraron que es fundamental la vacuna en ellas ya que los pequeños, sobre todo, los de esa edad (4 o 5 años) aún no tienen claras las medidas o precauciones para cuidarse.

Una luz de esperanza

“Luego de una larga espera llegó este día tan esperado. No he tenido coronavirus, sé lo que han padecido muchos allegados o conocidos y con esta vacuna siento que podré transitar mi tarea un poco más tranquila. Es un alivio estar vacunada no sólo por mi salud, sino por la de mi familia que se expone completamente por mi profesión”, dijo Fiorella.

Carolina, por su parte, consignó que la decisión de vacunarse ya la tenía tomada y sólo estaba esperando el día que su directora le anunciara la gran noticia. “Fue un año complicado el que vivimos, los niños de 4 y 5 años son muy chicos y conectarse con ellos mediante una pantalla no resultó nada sencillo. De todos modos, estamos acá poniendo lo mejor para este nuevo año que arrancó hace unos días”.

“Tuve la enfermedad y la pasamos muy mal con mi familia, pero esta posibilidad de colocarnos la vacuna a los docentes es algo que estábamos esperando. Trabajamos con niños muy chicos, cuesta mucho cumplir el protocolo, por más que se intente, y estar inmunizados nos permitirá trabajar con mayor tranquilidad”, comentó Natalia, otra de las docentes que accedió a vacunarse.

“Somos bendecidas en medio de un montón de personas que esperan la posibilidad”, recalcó.

Finalmente, Laura refirió que la decisión la tenía y, sobre todo, para proteger a sus familiares. “Soy docente, tengo hijos en edad escolar y la pandemia la vivimos de un modo caótico. No estamos preparados, las condiciones no están dadas, no hay tecnología y muchos inconvenientes más que hicieron que el 2020 fuera terrorífico”, expresó.

“De arriba todo se pintó muy bonito, pero la realidad es otra. Lo bueno sería que los que describen ese mundo ideal primero pisaran las aulas. La sociedad, en parte, fue muy cruel con nosotras. Los que no tienen hijos en edad escolar nos tildaron de vagas, entre muchas cosas más”, sentenció.