Ante el faltante del segundo componente de la Spuntik V, la Ciudad de Buenos Aires es la primera jurisdicción que inició el estudio para la combinación de dosis de las diferentes vacunas contra el coronavirus que se aplican en Argentina. Las pruebas comenzaron este martes y ya tiene 5.000 voluntarios inscriptos.

En búsqueda de alternativas para completar los esquemas vacunatorios, el Ministerio de Salud de Nación convocó la semana pasada a científicos de CABA, San Luis, Córdoba y la provincia de Buenos Aires para comenzar un ensayo multicéntrico, por lo que a priori Mendoza quedó relegada de la iniciativa.

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Sin embargo, fuentes consultadas, que están siguiendo el tema, no descartan que la provincia pueda sumarse en un futuro. Aseguran que llevar adelante este tipo de estudio no es sencillo y que requiere un diseño colaborativo que permita la participación de investigadores y el seguimiento de cada uno de los voluntarios para analizar sus respuestas inmunes.

“Se está estudiando y el Gobierno se expedirá en los próximos días. Pero lo cierto, es que Mendoza no está obligada a hacerlo”, indicaron las fuentes.

Hace unos días, Iris Aguilar, jefa del departamento de Inmunizaciones de la provincia sostuvo en declaraciones radiales que “Mendoza siempre está dispuesta a participar en estudios, de hecho participa como unidad centinela del estudio nacional de vigilancia epidemiológica. El hospital Lagomaggiore es la unidad centinela de todo el oeste del país. Nosotros estamos prestos a sumar a la hora de buscar evidencia sólida”.

Según el Monitor Público de Vacunación, en Mendoza 973.821 personas ya fueron inoculadas y de estas, unas 250.000 esperan por la segunda dosis de la Sputnik V. En algunos casos ya pasaron el límite sugerido de tres meses de intervalo entre dosis.

Las claves del estudio

La combinación de vacunas consiste en utilizar en el esquema de vacunación diferentes inoculantes para la primera y segunda dosis, lo que se denomina esquemas heterólogos.

El estudio que inició CABA y se replicará en otros centros es voluntario y tiene como objetivo medir la eficacia del primer componente de Sputnik V con el segundo componente de alguna de las otras formulaciones aprobadas por la ANMAT en la Argentina, como son AstraZeneca y Sinopharm.

A su vez, también se propondrá evaluar los resultados de los esquemas aplicados para contar con información y evaluar a futuro si se requiere aplicar refuerzos y analizar la prolongación de la protección.

De acuerdo con la convocatoria que lanzó el Gobierno al frente de Horacio Rodríguez Larreta, sólo podrán inscribirse personas mayores de 21 años que hayan recibido el primer componente de Sputnik-V hace más de 30 días en la Ciudad.

La hipótesis que manejan los investigadores es que al combinar vacunas que utilizan distintas plataformas (tecnologías) en un mismo esquema puede inducir respuestas inmunes diferentes que podrían ser complementarias

Algunas son a virus inactivado (como la de Sinopharm), otras son de vectores virales no replicativos (como Sputnik V o AstraZeneca), otras de ARN mensajero (como Pfizer y Moderna).

De hecho, en Reino Unido, Alemania y España ya se divulgaron trabajos preliminares que mostraron buenos resultados de la respuesta inmune y de seguridad al intercambiar los inmunizantes en las segundas dosis.

Incluso, la canciller de Alemania, Angela Merkel, fue inyectada primero con AstraZeneca y luego con Moderna.

Más allá de que la combinación sería una solución ante la falta del segundo componente de la Sputnik, también podría mejorar la respuesta del sistema inmune frente a variantes más virulentas.

El viernes pasado la ministra de Salud, Carla Vizzotti, aseguró que tener esquemas heterólogos serviría en el caso de una persona que tuvo efectos adversos con una vacuna, pueda completar el esquema con otra.