El Gobierno nacional anunció este martes que podría dar de baja la Ley de Alquileres, sancionada en julio de 2020. Este anuncio hizo que el mercado inmobiliario de Mendoza se viera más sacudido de lo que estaba, entre la falta de oferta y la incertidumbre de quienes están por renovar contrato en los próximos meses.

“Lo manifestado por las autoridades nacionales trajo mayor incertidumbre al sector y, por el momento, solo se especula con lo que vendrá, pero no mucho más”, aseguró a Eduardo Rosta, titular del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza (CCPIM), a este diario. Además, confió que “hay listas de espera de inquilinos y crecieron los acuerdo paralelos entre las partes”.

A fines de marzo, el jefe de Gabinete de la Nación, Agustín Rossi, expuso ante la Cámara de Diputados un informe detallado de su gestión, donde fue consultado sobre diferentes temas y, entre ellos, se habló sobre el panorama actual de los inquilinos a nivel nacional.

En lo que concierne a Mendoza, el funcionario contó que la provincia posee un total de 16.434 inquilinos registrados, en tanto, a la hora de hablar sobre las propiedades dispuestas para el alquiler, detalló que son 7.798.

Por su parte, Marcos Herrera, uno de los socios activos de Inmoclick, manifestó que “en su portal digital poseen casi 14 mil avisos de propiedades (incluye casas, lotes, fincas), de esos, 470 corresponden a casas y departamentos en alquiler. Son muy poco y si uno analiza el volumen de consultas semanales, el 70% se lo llevan esos inmuebles, esa realidad se replica a nivel nacional”.

El presente del sector inmobiliario

Mientras se debate si se modifica o deroga la Ley de Alquileres vigente, lo que permitiría que los futuros acuerdos volverían a tener una duración de dos años y que los aumentos se pacten en forma semestral y libres entre las partes intervinientes, el presente del sector es desolador.

Al año de implementarse la ley, los alquileres treparon un 41%; en 2022 la suba se fue a un 58% más y se estima que en 2023, el aumento ronde el el 100%.

“Independientemente de que todos reconocemos que la Ley aplicada fue muy mala, es necesario asegurar que en un contexto inflacionario como el que estamos, por más que ésta desaparezca, las propiedades vuelvan al mercado locativo y tengamos una mayor oferta, la inflación seguirá estando, por lo que la actualización, por más que sea acordada por las partes, también será alta”, expresó Rosta.

El empresario dijo que en caso de que la ley fuera modificada y derogada podría mejorar la cantidad de inmuebles en oferta y los aumentos escalonados podrían ser más positivos para el inquilino, pero no hay mucho más.

En tanto, Herrera expresó: “La decisión de volver por 180 días a la ley anterior hasta sancionar una nueva no brinda un panorama claro, sobre todo siendo un año electoral. No creemos que vaya a impactar fuertemente en el mercado inmobiliario, sobre todo en el de alquileres. Será un año muy tranquilo, el que estaba buscando invertir va a seguir haciéndolo porque sabe que las propiedades están en mínimos históricos y que en algún momento va a despegar”.

A la hora de dar cuenta sobre el escenario local, Rosta hizo hincapié en los siguientes puntos:

  • Retracción de la oferta de inmuebles para alquilar.
  • Las propiedades que están a la venta se están volcando al alquiler temporario, destinado al turismo.
  • Surgieron lista de espera para alquilar: muchos integrantes de ella, actualmente, alquilan casas o departamentos a un precio determinado y no pueden afrontar la actualización dispuesta por ley, por lo que deciden abandonar los inmuebles y acoplarse a otros más económicos. El dato que resalta es que los que están en esos listados ni siquiera tienen opción para elegir zona, directamente se amoldan a lo que el mercado le ofrece.
  • Creció el acuerdo paralelo entre las partes: algunos propietarios que tenían inmuebles a la venta, al no haber movimiento, decidieron volver al mercado locatario, pero en lugar de celebrar un contrato como establece la ley, directamente optaron por un acuerdo paralelo.

A pesar de este panorama, las fuentes consultadas señalaron que se está observando una reactivación en las ventas: “Lo que observamos es que el mercado se está moviendo, en un segmento de operaciones chicas, que van de los 40.000 a 60.000 dólares y siempre involucrando el trueque. La gente está comprando como inversión y si uno ve la evolución de los precios, vemos que dejaron de caer”, finalizó Herrera.