A tan solo 113 kilómetros de la Ciudad de Mendoza, se encuentra el desierto de las Huayquerías, en San Carlos. Un paisaje de secano casi inexplorado, que lo hace un sitio ideal para los amantes de la aventura.

Su nombre proviene del vocablo “Huayco” que significa cauce o arroyo seco. Está ubicado sobre un relieve volcánico, con empinadas paredes y ríos secos y serpenteantes.

Siguiendo el camino, se accede al Cañadón de la Salada, una garganta de tierra arcillosas que ofrece un viaje increíble por extrañas y fascinantes figuras esculpidas por la naturaleza.

Los visitantes pueden practicar trekking, rappel, cuerdas, así como también actividades de relax y contemplativas. Este sector del desierto de Huayquerías y el Cañadón de la Salada, son propiedad de un privado, por lo que para acceder a ese espacio se deben abonar $500.

El fotógrafo Walter Talotti recorrió con su cámara las bellezas de este paisaje.