La muerte de la elefanta Pocha en el santuario para estos animales en Brasil sigue conmoviendo a los mendocinos. A una semana de su muerte, el Gobierno de Mendoza aguarda los resultados de la necropsia para determinar las causas de su deceso. En tanto, su hija Guillermina sigue procesando el duelo en el refugio ubicado en Mato Grosso.
Puntualmente, Global Sanctuary for Elephants solicitó tiempo a las autoridades mendocinas para realizar los estudios, para que los especialistas, que no dependen de ellos, puedan trabajar tranquilamente en el procedimiento que no es sencillo.
Por su parte, desde el Santuario explicaron que “el equipo de necropsia independiente ha informado que los resultados preliminares sobre la causa de la muerte de Pocha no estarán disponibles hasta la próxima semana, como muy pronto”.

La muerte de Pocha
Pocha y Guillermina dejaron el ex zoológico de Mendoza tras décadas en cautiverio. Pero el 6 de octubre se produjo el deceso de la mayor, que fue informado un día después.
Se estima que el paquidermo tenía unos 57 años y ya había cumplido su ciclo de vida. Estudios previos realizados antes del viaje no revelaron ninguna anomalía, sin embargo, tras su deceso, desde el Santuario sostuvieron que “vieron pequeñas señales” que los hicieron preocupar sobre posibles problemas subyacentes, aunque no se diagnosticó nada.
“Cuando ella y Guillermina llegaron aquí al Santuario, había tenido un episodio en el que se cansó y era un poco más lenta para comer, pero después de una inyección multivitamínica, mejoró. Hace unos días, nos dimos cuenta de que era exigente con su heno, aunque todavía estaba pastando y disfrutando de todos los productos que le dieron”, indicaron desde GSE en el comunicado de su muerte.
Además, refirieron que después de una inyección de vitaminas que le dieron el jueves por la noche, “parecía más brillante y, aunque todavía cansada, tenía más luz en sus ojos”. Y detallaron: “Sin embargo, cuando volvimos a ver cómo estaba más tarde por la noche, descubrimos que había fallecido”.
En un último video revelado esta semana por el Santuario se puede ver a Pocha jugando bajo la lluvia y acercándose a la cámara. “Pocha es una elefanta que acepta el contacto humano cuando está de buen humor”, contaron entonces.

El duelo de Guillermina
En un mensaje compartido en la página oficial de la organización, se destacó que Guillermina está manejando la muerte de Pocha “de la manera que mejor sabe”.
“Siendo tan joven, naturalmente tiene una energía superior y más juguetona, que no ha desaparecido. Pero también se equilibra con momentos más reflexivos. Es natural que un elefante joven experimente toda una gama de emociones cuando aprende a navegar por la vida sin su madre”, contaron.
Y agregaron: “Hay una belleza en poder encontrar el camino a través del dolor en el santuario, porque hay espacio para que Guille se tome un tiempo para sí misma cuando está procesando emociones que pueden ser intensas. A veces, si está tratando de superar sentimientos fuertes, es posible que deba alejarse para quemar esa energía”.

Detallaron que, a veces, se pone “descarada” y comienza a vocalizar, acto que consideran una buena señal. Días previos había estado escarbando la tierra donde fue enterrada su madre.
“No podemos predecir cómo sus emociones podrían profundizarse o evolucionar con el tiempo, pero, por el momento, continúa recibiendo el apoyo de los otros elefantes y está construyendo esas relaciones de manera positiva, ya que continúan apoyándola durante este tiempo. Ninguno de nosotros sabe por lo que está pasando Guillermina, ni siquiera los otros elefantes pueden entenderlo completamente. Pero le están dando la gracia de decidir qué necesita sentir y cuándo, lo cual es hermoso de ver y perfectamente elefante”, informaron.
