A 48 horas del cierre de las listas, el plazo dispuesto por la Junta Electoral, el Frente para la Victoria presenta tres listas que competirían en las PASO. Hasta ahora, la única dupla confirmada para pelear la gobernación es la integrada por Matías Roby y Ariel Pringles, mientras que resta confirmar quiénes serán los compañeros de fórmula de Adolfo Bermejo y Guillermo Carmona. La danza de nombres que trascienden es una compleja coreografía que se ensaya desde la trastienda de un hotel cinco estrellas, donde por estas horas Juan Carlos Mazzón trata de ordenar el teatro convulsionado del peronismo mendocino.

De hecho, no es el escenario que originalmente pensó el propio Mazzón para llegar al 19 de abril. El Chueco concebía una lista fuerte que aglutinara al PJ tradicional y otra que oficiara de sparring para potenciar a la primera. Sin embargo, los planes del armador político -que ya había consensuado el adelanto de las elecciones- no se cumplieron por diferentes razones.

Entre ellas, porque los hermanos Félix desestimaron ocupar la vicegobernación que les dejaban los Azules y la Corriente PeronistaY, en segunda instancia, porque Roby pateó el tablero al rechazar todas las ofertas que le hicieron para bajarse, aunque también hay desconfianza sobre la ruptura con el paquismo y sospechan que se trata de una nueva jugada de Mazzón para restarle votos a Alfredo Cornejo.

“Todo puede ser”, señalan por dentro y por fuera del PJ. Pero los que están en la interna también aseguran que se trata de la cuota de resignación que se le imponía a Paco Pérez.  

Bermejo, con un hombre de Paco

La decisión de Roby reordena el panorama interno en el paquismo cuyo foco, hasta ayer, era ocupado en primer lugar por el ministro de Salud. 

Si los Félix finalmente no ocupan el lugar de la vicegobernación que se les ofreció en una fórmula encabezada por Bermejo -podrían, incluso, encerrarse en San Rafael y no apostar a ninguna lista provincial-, ese lugar podría ser ocupado por un hombre de Paco Pérez. De esta forma, aparece el nombre de José Luis Alvarez, el superintendente de Irrigación.

De los funcionarios paquistas en carrera, el Gallego aparece como la carta más confiable que el Ejecutivo puede ofrecer en la negociación. Si aparece una instancia superadora, Alvarez se mantendría orgánico a Pérez y no crearía problemas a la conducción si se tiene que bajar sobre la hora.  

Roby: gremios y ciudadanos comunes

Por su parte, los alfiles sindicalistas de Roby aseguran que ya tienen los avales y la estructura armada para presentarse con los papeles en la Junta Electoral. Solo falta establecer el orden de los nombres, que vienen principalmente de la CGT. Entre ellos, Vialidad, Canillitas, Televisión e incluso La Bancaria. Es decir, gremios que mantienen vínculos con el kirchnerismo, con el moyanismo y hasta con el radicalismo. 

Pero también explicaron que las listas estarán integradas por personas sin experiencia política pero con reconocimiento social. Ninguno de ellos, vinculado a los intendentes, recalcaron expresamente. 

Carmona: ampliar la base del kirchnerismo

Por su parte, el kirchnerismo también aseguró que ya tiene los nombres para toda la provincia. Desde el sector de Guillermo Carmona todavía resta definir quién lo acompañará. Trascendió el nombre de Cristina Da Dalt, la edil sanrafaelina que integra el sector de los hermanos Félix. Esto, por el buen diálogo que tiene Carmona con Omar y Emir. Sin embargo, desde ambos sectores insistieron en que no hay nada confirmado todavía y que el diputado nacional no puentearía al intendente de San Rafael. 

En rigor, el armado que busca el carmonismo es ampliar la base política del kirchnerismo y escaparle a la lógica de Bermejo. Los allegados a Carmona aseguran que está en conversaciones con Roberto Righi y Martín Aveiro -los intendentes de Lavalle y de Tunuyán, del sector Azul-; con Joaquín Rodríguez -Tupungato-; Sergio Salgado -Santa Rosa- y que incluso ha hecho una propuesta a Alejandro Bermejo. “Con el único que no negocia es con Carlos Ciurca“, indicaron.

Pero también agregan: “Por ahora hay diálogo, pero no hay cierres. Ellos nos pueden sumar y nosotros a ellos“. 

48 horas, una eternidad

“Faltan 48 horas. Para el peronismo, es mucho tiempo“, señalaron en coincidencia desde los distintos sectores, para dar cuenta de que todo puede pasar en el cierre de los candidatos que el PJ presentará para las PASO.