El Colegio Notarial de Mendoza, que nuclea a los escribanos matriculados de la provincia, inició una investigación por el polémico caso del auto que fue retirado de una playa de secuestros de Ciudad y luego chocó en el Acceso Sur. Según concluyeron, el documento es trucho y la firma de la escribana fue transgredida.
El accidente se produjo en la mañana del jueves pasado en el Acceso Sur, entre las calles Lamadrid y Alsina. Colisionó un Chevrolet Corsa y un Volkswagen Polo. El conductor del primer vehículo, Pablo Nuñez, tenía 2,15 gramos de alcohol por litro de sangre y fue detenido. Pero el caso trascendió más horas después, cuando el presunto propietario del auto -una persona ajena al choque- denunció que lo tenía secuestrado en una playa de Ciudad y que desconocía que estaba en la calle. Mostró la cédula verde y el título del automotor.
Inmediatamente tomó intervención la Justicia de Mendoza, la cual le informó a El Sol que Pablo Núñez se presentó para acreditar la supuesta documentación para respaldar la legalidad del retiro de la playa.
Según informaron incluía la documentación correspondiente del rodado y un poder firmado ante escribano público, certificado por el Colegio Notarial.
Es por eso que ahora tomó intervención el Colegio Notarial, iniciando su propia investigación para luego informar a la Justicia el resultado. En su comunicado desligaron de responsabilidades a la escribana que aparentemente firmó el documento y confirmaron que el documento es apócrifo. Los que realizaron el documento “trucharon” su firma y QR, la cual pertenecía a otro documento.
El comunicado
“De las verificaciones realizadas por el Colegio Notarial de Mendoza en sus bases de datos, y de las acompañadas por la notaria involucrada, surge, prima facie, que el documento aparenta ser un instrumento apócrifo“, advirtieron.
“De acuerdo con las constancias exhibidas, puede verificarse que la legalización del Colegio Notarial inserta en el documento es una legalización existente, pero correspondiente a otro instrumento notarial“, sumaron. Esa legalización no se corresponde con una autorización, sino con la de una declaración jurada sobre un extravío de la documentación de una moto. Además, alteraron el código QR.
Además, reconocieron que solo de observar el documento se evidencia que “presenta una serie de inconsistencias que no corresponden a la práctica notarial habitual“. Entre ellas, su denominación y la ubicación de las firmas.
La situación de la escribana implicada
Según reconocieron, la escribana involucrada se presentó ante las autoridades de este Colegio para dar cuenta que habían “truchado” el documento y ya radicó una denuncia penal.
Desde el Colegio recordaron que la autenticidad de las legalizaciones emitidas por el Colegio Notarial de Mendoza puede verificarse a través del QR obrante en la misma actuación, que en este caso fue adulterado. Y que el papel notarial utilizado para los instrumentos notariales tienen distintas medidas de seguridad para evitar su falsificación.
“El Colegio Notarial de Mendoza se encuentra siempre a disposición de los organismos judiciales, administrativos, de la ciudadanía y de toda autoridad competente para colaborar en la verificación de la autenticidad de la documentación notarial antes de que la misma sea considerada válida. En el caso de referencia, no hemos sido aún contactados por las autoridades competentes”, informaron, vinculado con la causa que está en trámite en la Justicia.
“Reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad jurídica, la fe pública y la colaboración permanente con las autoridades competentes, poniendo a su disposición los elementos necesarios para prevenir y detectar maniobras fraudulentas que puedan afectar a la ciudadanía y al adecuado funcionamiento de las instituciones“, concluyeron.
