En una sesión marcada por los cruces y el clima caliente, el plenario de las comisiones de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC) y de Hacienda y Presupuesto dio despacho favorable al proyecto de reforma del Estatuto del Empleado Público impulsado por el Ejecutivo provincial. La idea del oficialismo es que la norma se trate y apruebe en primera instancia este miércoles en la sesión de la Cámara de Diputados.

El oficialismo radical avanzó en bloque, mientras que los legisladores peronistas optaron por abstenerse y reclamar más tiempo de debate. Desde el PJ advirtieron sobre las “inconsistencias graves” de la iniciativa, con eje en la estabilidad laboral y la reducción de indemnizaciones, y exigieron escuchar a los sindicatos.

Un punto álgido de la jornada estuvo en el intercambio que tuvieron Franco Ambrosini, presidente de la comisión de LAC, y Gabriela Lizana (Frente Renovador). En medio de la votación, la legisladora solicitó una vez más el tiempo necesario para un mejor debate de la propuesta y ante la interrupción de Ambrosini, se generó el contrapunto en el que también intervino la diputada Cinthia Gómez (PRO).

Pese a estas críticas, el oficialismo ratificó que mañana miércoles el proyecto llegará al recinto de Diputados, donde descuenta contar con los votos necesarios para aprobarlo y girarlo al Senado.

Reclamos

El diputado Jorge Difonso sostuvo que la iniciativarayaba lo inconstitucional y advertía sobre el riesgo de “indemnizaciones millonarias que terminarán pagando todos los mendocinos”.

“El Ejecutivo fue inflexible y no aceptó propuestas. Nos empujaron a votar en contra”, lamentó.

José Luis Ramón directamente rechazó el proyecto al calificarlo como una reforma para quitar derechos laborales y advirtió que, de aprobarse, tendrá ilegitimidad más allá de que se promulgue como Ley.

“¿Se hizo el cálculo del costo en materia de juicios? ¿Se sabe a cuántos trabajadores públicos joderán?”, interpeló el legislador.

En la misma línea, Juan Pablo Gulino (PJ) pidió abrir el debate y cuestionó el apuro: “Si queremos una verdadera política de Estado, tenemos que construir normas que trasciendan gestiones. Hoy el oficialismo avanza por tener mayoría, pero sin consensos lo único que se logra es retroceder y avanzar para estar siempre en el mismo lugar”.

Por último, Lizana sostuvo: “La modificación se anuncia como modernización. Pero, leída en detalle, consolida un sesgo: coloca al empleado público bajo sospecha y convierte la estabilidad, garantía para que el Estado funcione, en un privilegio a recortar”.

La discusión no es semántica. Es política y ética. Cuando una ley trata al trabajador estatal como problema, debilita al Estado que debe garantizar derechos. Modernicemos, sí. Pero sin menoscabar a quienes sostienen la educación, la salud, la seguridad y la justicia de Mendoza. El Estado no es una abstracción: es su gente”, concluyó.

El reclamo de ATE

El clima se tensó aún más cuando ATE Mendoza denunció que su secretario general, Roberto Macho, fue impedido de ingresar a la reunión. En un comunicado, el gremio estatal repudió el hecho de que no hayan podido ingresar al edificio de calle Espejo.

Vallas en el frente del anexo de la Cámara de Diputados.

Las medidas de seguridad también predominaron. Previo a la sesión del plenario de comisiones de Diputados, el frente del anexo de la Cámara Baja lució vallado, para impedir incidentes y filtrar quiénes podían pasar.

Con sindicatos en pie de guerra, la oposición en contra de los plazos impuestos para el debate, y advertencias sobre posibles litigios judiciales, la reforma del Estatuto del Empleado Público será tratada este miércoles en el recinto de la Cámara de Diputados. El oficialismo anticipa que, pese a la resistencia, impondrá su mayoría.