Preservativo vaginal.

Los datos son alarmantes. Una investigación de AIDS Healthcare Foundation (AHF) Argentina, organización que trabaja en la prevención, detección y tratamiento de VIH y sida, señala que tan solo el 17% de los adolescentes y jóvenes del país utilizan el preservativo “siempre” en sus relaciones sexuales; uno de los métodos más eficaces de protección contra las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y los embarazos.

En este contexto, y en medio de un crecimiento en la cantidad de casos de sífilis en Mendoza, profesionales de la salud resaltan las ventajas de un método del que poco se conoce y con difícil acceso en el país, pero que habilita a la mujer a tener una alternativa propia de protección en el acto sexual: el preservativo vaginal (PV).

Es importante contar con este método. El preservativo vaginal le da a la mujer la libertad de tener una manera propia y efectiva para cuidarse“, explicó la ginecóloga Mariana Díaz (Mat. 10062) a El Sol.

Cada vez menos varones quieren usar preservativo

Garantizando la necesidad de contar con más Educación Sexual Integral (ESI), la sexóloga clínica con perspectiva de género, alertó sobre una preocupante realidad en crecimiento.

Cada vez son más las mujeres heterosexuales cis que se quejan de que los varones no quiere usar preservativo. En ocasiones, terminan aceptando la penetración sin protección para no pelear. También están aquellas situaciones en las que el hombre se saca el preservativo durante la relación sexual”, aseguró la ginecóloga.

Y agregó: “No solo tenemos que pensar en las ETS, sino también en las consecuencias emocionales. Pesa mucho”.

Sin comercialización

Actualmente, si bien los especialistas aseguran que tiene muchas ventajas, es muy difícil conseguirlo no solo en Mendoza, sino en todo el país.

Años atrás, con el método como “novedad”, llegaron algunas unidades a Argentina, pero eran importadas. Hoy no existe la fabricación nacional del preservativo vaginal

Si bien existen en el mercado, las droguerías no lo piden. No hay demanda como para generar una comercialización. No está en las farmacias porque no hay demanda”, garantizaron desde el Colegio de Farmacéuticos de Mendoza.

En algunas plataformas de venta online, como Ebay, se pueden conseguir a 12.99 dólares dos paquetes de la marca FC2.

Los preservativos vaginales no llegan a Mendoza. Foto: El Sol

Qué es el preservativo vaginal

Según la explicación oficial del área de salud de Nación, el preservativo vaginal (PV) es un método de barrera que se utiliza en prácticas sexuales de penetración. Cuando se implementa de manera correcta, tiene una efectividad mayor al 95% para evitar la transmisión del VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) como la sífilis, y reduce la posibilidad de embarazos no intencionales.

El PV mide aproximadamente 17 cm (similar al preservativo peneano) y está hecho de nitrilo, un material apto para personas alérgicas al látex. Además, viene lubricado a base de silicona y tiene dos anillos: uno se coloca dentro de la vagina, mientras que el otro queda fuera y cubre los genitales externos.

Uso del preservativo vaginal. Fuente. Ministerio de Salud de la Nación.

“Bajar barreras”

En septiembre de 2023, el Ministerio de Salud, en conjunto con la Dirección Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, capacitó a equipos de salud sobre su uso y sobre la incorporación de este método anticonceptivo como estrategia de prevención combinada de VIH, ITS y embarazos no intencionales en la adolescencia.

Fue en aquel entonces que desde Nación mandaron muestras a la provincia para evaluar su aceptación y para trabajar con grupos focalizados, pero los resultados no fueron los esperados.

“Quedan algunos, pero no creo que manden más de Nación, y no han tenido buena adherencia”, señaló Valentina Albornoz, jefa del Programa Provincial de Salud Reproductiva de Mendoza.

Si bien representa un método efectivo para la mujer, pocas son las que consultan por el preservativo vaginal.

“Cuando empezaron a repartirse de manera gratuita en Buenos Aires, crecieron las consultas. Ahora son muy pocas. La aceptación de este método tiene que ver con el autoconocimiento. Se necesitan bajar barreras“, destacó la ginecóloga Mariana Díaz.

Y concluyó: “Su aplicación es más engorrosa y muchas argumentan que interrumpe el momento sexual. Sin embargo, se puede colocar una hora antes de la relación”.