El reclamo del diputado nacional Enrique Thomas sobre el estado de la obra del gasoducto que proviene desde Beazley, provincia de San Luis, hasta La Dormida, en Mendoza, levantó revuelo en el Gobierno provincial que salió a defender las tareas realizadas. Desde la empresa que se encarga de transportar el gas aseguran que las tareas están realizadas en 98 por ciento y que la demora fue por culpa de una roca que impidió que se avanzara la obra. Pero aclararon que eso no implica que la cantidad del recurso sea menor a la que la población demanda.
El Sol viajó hasta La Paz con el subsecretario de Hidrocarburos, Walter Vázquez, y Ernesto Tamayo, director de Energía, para visitar la planta turbocompresora de Transportadora de Gas del Norte SA (TGN) para escuchar los argumentos de la empresa en contraposición a las acusaciones de Thomas. Pero la comitiva de periodistas no pudo verificar visualmente ni ir al punto en cuestión criticado por el diputado, ya que argumentaron que el camino no se encontraba en condiciones. Además, agregaron que los caños del gasoducto van bajo tierra, por lo que era imposible verlos.
La nueva obra habilitada se inauguró el 7 de agosto de este año y la idea era construir un loop, una especie del bypass que ayuda a que aumente la presión y se genere mayor cantidad de metros cúbicos por medio de una extensión. El tramo total de dicha tarea es de 28 kilómetros, de los cuales sólo faltan dos mil metros. Parte de los trabajos implican pasar un caño cóncavo de 24 pulgadas por debajo del río Desaguadero. Allí fue donde surgió el problema, porque se encontraron con una roca basáltica, la cual es volcánica y muy dura –compuesta principalmente de feldespato y piroxena o augita– que provocó la rotura de varias maquinarias. Mientras tanto, esperan un artefacto desde Tucumán para realizar la perforación.
El Ejecutivo garantiza que se cumplió en incrementar la capacidad, pero Thomas denunció, basándose en información de técnicos de Ecogas y Enargas, que no había ningún aumento del volumen desde que se inauguró la obra. Alejandro Raed, jefe de sección de la planta de La Paz de TGN, confirmó que nunca dejaron de cumplir con los requisitos demandados por Ecogas. Actualmente, la planta tiene una capacidad de transporte de 5 millones y medio de metros cúbicos de gas por día y con la obra terminada, tendrá 7 millones y medio como capacidad máxima.
Una mayor compresión y, por ende,mayor volumen, generará 1.400.000 de metros cúbicos más al gasoducto para satisfacer la necesidad de la sociedad. Tamayo aclaró que el nuevo caño incorporado (de 24 pulgadas) sirve como refuerzo del anterior colocado en 1982, cuando se realizó el gasoducto original. El subsecretario contestó las denuncias realizadas por el diputado Thomas, argumentando que si Ecogas le pide más volumen, la empresa puede abastecer.“Hoy en día no funciona el otro compresor porque la demanda no lo requiere.
Si es necesario, se prende y funciona”, aclaró Vázquez. Thomas presentó un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados de la Nación, en el que se pide que se disponga informar detalladamente sobre el estado de avance de obra de la construcción del nuevo ramal del gasoducto Beazley-La Dormida. El legislador mendocino exige que se detalle si se encuentra en funcionamiento y, en caso de ser afirmativo, en qué porcentaje de su capacidad de transporte de gas. Además, el diputado Thomas pide conocer cuál es el caudal total de gas que llega a la provincia a partir del 7 de agosto de este año y el detalle mensual del incremento de dichos volúmenes por medio de caudalímetros, si fueron colocados.
La ampliación del gasoducto que une Beazley con La Dormida, significa una cifra cercana a los 72 millones de pesos, en la que San Juan y Mendoza aportan montos superiores a los doce millones de pesos cada una. Mientras tanto, el Banco Nación otorga para la ejecución unos cuarenta y siete millones de pesos, mediante fideicomiso.
