El dólar blue saltó $50 este martes y cotizó 1.230 pesos para la venta en la city porteña. En tanto, en las cuevas del centro mendocino cotizó a 1.234 pesos para la venta, según el portal InfoDolar. Es decir, tuvo una suba de 51 pesos.
Así, la divisa informal se acerca a récord nominal histórico que alcanzó el 23 de enero, cuando cotizó a 1.255 pesos.
Por su parte, el dólar oficial cotizó a 908 pesos para la venta.
El dólar MEP subió 5,4% y cerró a 1166,35 pesos.
El dólar Contado con Liquidación avanzó a 1.191,88 pesos.
El dólar Tarjeta se ubicó en 1.452,80 pesos.
Brecha
En concreto, el dólar paralelo mantiene su tendencia alcista y extiende a 180 pesos el incremento en lo que va de mayo. Este aumento de 16,3% representa una tasa superior a la inflación estimada para el mes, algo que no ocurre desde octubre de 2023.
Pese a este rebote de la cotización informal, el presidente Javier Milei minimizó las consecuencias: “El BCRA todos los días publica un tuit donde está la compra de reservas, la tasa de interés, y el tipo de cambio que está 930 pesos. Tengo de impuesto PAIS 17,5%. Eso le da un tipo de cambio de 1.090 pesos. Ese es lo que es para nosotros el TC oficial”.
“El blue está 1.180 pesos, dividido te da 1.090 pesos, te da una brecha del 8%. Para nosotros el tipo de cambio es el oficial +17,5%”, dijo en declaraciones a LN+.
Por qué sube el blue
En los últimos días el dólar blue reaccionó con fuerza, producto principalmente del recorte de tasas de interés que llevó adelante el Banco Central tras conocerse la inflación de abril. Además, la expansión de la base monetaria no ha servido de ancla y, por el contrario, acompañó la inflación del 2024.
Una de las promesas de campaña de Javier Milei fue la de mantener fija la cantidad de dinero que circula en la economía. A pesar de esto, según datos que dio a conocer el Banco Central, la base monetaria creció un 65% en lo que va del 2024, idéntica cifra que arrojó la inflación en el primer cuatrimestre.
La mayor parte de esta expansión monetaria se encuentra en la cuenta corriente del Banco Central creció un 200%. Al estar “inmovilizados”, esos pesos no presionarían la inflación en el corto plazo.
Por otra parte, la cantidad de dinero en los bolsillos subió mucho menos y lo que se conoce como el renglón “billetes y monedas” en poder del público creció solo 29%.
Esto se combina con la decisión de reducir la tasa de interés anual, llegando niveles negativos en términos reales (los plazos fijo rinden en promedio un 2,5% mensual, contra un dato de inflación del 8,8% en abril).
Por este motivo, el excedente de pesos circulante se encamina hacia la compra de divisas extranjeras, decisión que se vio reflejada en el tipo de cambio en los últimos días, generando rumores de atraso cambiario.
