El gobierno provincial realizó cambios de autoridades en el sector de la Salud tras la renovación de bancas en los concejos deliberantes y la Legislatura, un movimiento de piezas que reflejó el interés político de recuperar las intendencias de dos departamentos.
A fines de abril se renovó la dirección de la Región Sanitaria Valle de Uco -área que articula los hospitales y centros de salud de los departamentos de Tunuyán, Tupungato y San Carlos- que estuvo a cargo de Rodolfo Guillén por seis años y medio. Si bien el bioquímico se ganó el respeto de propios y extraños por su tarea, el Ejecutivo decidió reemplazarlo por el exconcejal cornejista, Paulo González Trigo.
No fue una transición pacífica. Para encontrar las razones del cambio hay que remontarse al momento más intenso del operativo contra la pandemia de coronavirus.
A Guillén le recriminaron decisiones políticas en el marco de la campaña de vacunación en Tunuyán. La principal crítica fue que, para llevar adelante ese programa, eligió el Auditorio Municipal “Jorge Raúl Silvano”.
A muchos radicales no les cayó nada bien tener que compartir cartel y potenciales réditos electorales con el intendente justicialista Martín Aveiro que, rápido de reflejos, no dejó pasar la oportunidad para sacar provecho político de la oportunidad que le dejó servida el Ministerio de Salud y quedarse -al menos con parte- del crédito del operativo.
“Parecía que Aveiro hizo todo cuando la campaña la organizamos nosotros”, se lamentaron desde el radicalismo, que sueña con volver a conquistar la intendencia en las elecciones del próximo año de la mano de Luis López, el exdirector del Hospital Scaravelli que dejó ese lugar para asumir como concejal.
López es el presidente de la UCR de Tunuyán. El médico, además, es hermano de Ida, la actual presidenta del Instituto Provincial de Juegos y Casinos y cercana políticamente al gobernador Rodolfo Suarez.
Quiénes defienden a Guillén aseguran que la decisión de realizar la campaña de vacunación contra el Covid 19 en un ámbito que pertenece a la comuna gobernada por el justicialismo se tomó dadas las condiciones del auditorio, que otorgaban comodidad a los vecinos que asistían a inmunizarse, ya que podían esperar su turno para la dosis sentados en butacas, entre otros beneficios.
Sin embargo, a Guillén le valió la mirada de desaprobación de los radicales de Tunuyán. “Hay muy mala relación entre el Gobierno y Aveiro, y esa decisión no gustó”, reconocen. “Nos llamó la atención, (Guillén) trabajó mucho”, indicaron a su vez desde el peronismo.
Un politólogo en Salud
La salida de Guillén como jefe regional sorprendió. Se oficializó poco después de que González Trigo dejara su banca en el Concejo Deliberante de esa comuna, y fue cuestionada por algunos sectores porque el nuevo coordinador no cuenta con una formación relacionada a la sanidad, sino a la política.
“La gente está familiarizada con ver a un profesional de la salud en estos cargos. Entiendo las críticas, pero es un lugar de gestión, tengo formación para hacerlo. Tengo una especialización en administración pública y capacitaciones. Entiendo cómo funciona el sistema y me siento capacitado, por supuesto uno va aprendiendo cosas constantemente“, argumentó González Trigo.

Según trascendió, Guillén no tomó de la mejor manera su salida y así se lo manifestó a sus correligionarios. Aunque la decisión parecía tomada desde mediados de diciembre del año pasado, cuando el Ministerio de Salud confirmó el cambio de sede para desarrollar la campaña.
“Desde el jueves 16 de diciembre, la vacunación contra la COVID-19 en Tunuyán se realizará en la Sede del Tiro Club (…). Este cambio se produce porque el Auditorio Municipal, lugar donde actualmente se realiza la vacunación, no se podrá utilizar debido a cambios que efectuará la Municipalidad de Tunuyán”, señaló un comunicado oficial.
La esperanza de la UCR
En 2019, Aveiro consiguió la re-reeleción con el 73,4% de los votos contra el 26,5% de Cambia Mendoza. Sólo dos años después, en los comicios para renovar la mitad del Concejo Deliberante, esa diferencia se achicó drásticamente y el Frente de Todos ganó por menos 1.500 votos.
Por ese motivo, la esperanza de la UCR está puesta en las elecciones de 2023, teniendo en cuenta la buena imagen de López, la imposibilidad de Aveiro para volver a postularse y las consecuentes dificultades del PJ para encontrar un candidato de peso.
El propio López aseguró el mes pasado, cuando fue reelecto como titular de la UCR departamental, que el principal desafío será “recuperar la comuna para el 2023, que un dirigente de nuestro espacio sea el próximo intendente de Tunuyán”.
López asumió como concejal y dejó su puesto como director del Hospital Scaravelli, el principal centro asistencial del Valle de Uco desde donde cimentó gran parte su carrera política en plena pandemia. Ese lugar ahora es ocupado por su cuñado Mauro Acuña. “Queda todo en familia”, criticaron desde el PJ.
Cruces en La Paz
Otro nombramiento en la cartera sanitaria que llamó la atención fue el desembarco de Gustavo Pinto al frente del Hospital Arturo Illia de La Paz. El peronismo, que gobierna la comuna de la mano de Fernando Ubieta, cuestionó la decisión de colocar al radical de larga trayectoria política y profesor de educación física al mando del nosocomio.
Pinto terminó su mandato como senador en abril pasado y en mayo volvió a su departamento, del que fue intendente entre el 2007 y el 2017. Anteriormente, había sido director de Deporte durante la intendencia de su hermano Sergio.
Su designación tiene un trasfondo político: la intención de volver a ganar la intendencia que el peronismo le arrebató a la UCR en 2019.
Uno de los primeros pasos de Pinto como director del Hospital Illia fue duramente criticado por el peronismo. Ocurrió el 11 de mayo, cuando Nadal, Pinto y el ministro de Infraestructura, Mario Isgró, firmaron el decreto para reanudar obras en el nuevo hospital de La Paz.
Ubieta no fue invitado al acto, y explotó. “Que buena noticia. Desde hace más de dos años vengo reclamando esta obra. Por fin se continuará con la obra paralizada. Me hubiera gustado estar en la firma del decreto para preguntar si la obra incluye la internación, o solo las oficinas y consultorios que habían planificado”, tuiteó el intendente justicialista. “Quizás por descuido se les olvidó avisarme. De todas maneras me pone feliz que por fin se continúe con esta obra”, agregó con ironía.

Mucho más duro fue el senador Lucas Ilardo. “¿Y el intendente de La Paz? En esta foto queda demostrado que cuando hablan de institucionalidad, respeto y diálogo, solo lo hacen de la boca para afuera. No les interesa. Tampoco les importa la salud en La Paz. Solo la politiquería barata“, lanzó en Twitter. Su mensaje fue compartido por el propio Ubieta.
#MostrarLaHilacha
Y el intendente de La Paz… @Ubietafer ??
En esta foto queda demostrado que cuando hablan de institucionalidad, respeto y diálogo, solo lo hacen de la boca para afuera.
No les interesa.
Tampoco les importa la salud en La Paz.
Solo la politiquería barata. https://t.co/joLZR1p8VL— Lucas ilardo (@lucasilardo) May 11, 2022
