Foto: Magnific.

Los gatos utilizan la vivienda como un territorio que recorren, exploran y convierten en diferentes zonas de descanso y actividad. Por eso, pequeños cambios en la distribución pueden hacer que una casa resulte más interesante y cómoda para ellos sin necesidad de realizar grandes modificaciones.

Crear diferentes zonas de descanso

No todos los gatos quieren dormir siempre en el mismo lugar. Ofrecer alternativas en distintos sectores permite que el animal elija según el momento del día.

Aprovechar las alturas

Estantes y estructuras estables pueden ampliar el espacio disponible y ofrecer lugares desde los que observar el ambiente.

Incorporar escondites

Cajas, cuevas o espacios tranquilos permiten que el gato tenga un lugar donde retirarse cuando busca tranquilidad.

Separar las zonas

En la medida de lo posible, conviene diferenciar los espacios destinados a alimentación, descanso y caja de arena.

Revisar los riesgos

Cables, ventanas abiertas, objetos pequeños y muebles inestables son algunos de los elementos que deberían revisarse antes de habilitar nuevos espacios para el gato.

Una vivienda amigable para gatos no necesita convertirse en un espacio completamente diferente. Incorporar alturas, escondites y zonas de descanso, junto con algunas medidas de seguridad, puede mejorar considerablemente el entorno del animal.