Cambia Mendoza utiliza la Legislatura para pedirle al Ministerio de Transporte de la Nación que asuma la deuda que tiene con la provincia por $940 millones. Lo hace, incluso, realizando un curioso paralelismo con el Bonarricogate, el escándalo que sacude a la política provincial.
Días atrás, el secretario de Transporte, Diego Giuliano, declaró que el Gobierno aún no tiene los $46.000 millones que tenía previsto repartir y que los fondos con los que cuenta alcanzan sólo hasta agosto. Esto encendió las alarmas en Mendoza, una de las jurisdicciones que hace tiempo se queja de falta de federalismo en la repartición de dinero.
Ante esto, el senador y jefe de bloque radical, Martín Kerchner, presentó un pedido de declaración para que Giuliano “realice las gestiones pertinentes” para que la provincia “reciba los recursos para el subsidio al transporte que al día de la fecha le son adeudados”.
Desde el Gobierno provincial indicaron que de los $1.408 millones que se debieron recibir hasta abril pasado (cuotas mensuales de $352 millones), sólo llegaron $820 millones.
Si a esa deuda de $588 millones se le suma la cuota correspondiente a mayo, el monto total del reclamo mendocino asciende de $940 millones.
“Es de gran importancia atender la situación actual del transporte no solo en Mendoza, sino también en el resto del país, frente a la situación crítica en la que se encuentra la macroeconomía y la escalada de la inflación, cuya última medición arrojó 5,1%, haciendo ascender escandalosamente la proyección anual. A su vez, este desmadejo y falta de cumplimiento respecto a lo pactado, no hace honra al federalismo visibilizando una situación que afecta a las provincias por fuera de Buenos Aires“, senaló Kerchner.
“El desigual reparto de los subsidios que hace la Nación no solo enciende alertas en la Provincia de Mendoza, sino también en otras jurisdicciones. La enorme disparidad muestra que en nuestra provincia los fondos al subsidio que llegan de Nación representan sólo el 16% del costo total del servicio, mientras el gobierno provincial sostiene el 67%, siendo el 17% restante el aporte de los usuarios”, argumentó el senador cornejista.
Para el oficialismo local, esto hace que el precio del boleto en Mendoza pueda sostenerse como uno de los más bajos del país en $35 (en julio aumentará a $40), mientras que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que integra la Capital Federal y el conurbano bonaerense, ronda entre los $18 y $20.
“Queremos un federalismo real y no discursivo, por ello, el Ministerio de Transporte de la Nación debe otorgar los fondos de subsidio al transporte público de pasajeros que adeuda a nuestra provincia“, indicó Kerchner.
Por último, el referente de Cambia Mendoza aclaró que “los mendocinos no necesitamos que ningún funcionario o legislador nacional, se haga presente en nuestra Cámara de Senadores para dar explicaciones concretas sobre el motivo por el cual nuestros ciudadanos no tienen los fondos de subsidio que por derecho debe recibir la provincia, sino por el contrario, necesitamos que arbitren las medidas eficientes para que esto ocurra”.
Ese último mensaje de Kerchner tuvo como destinatario al Frente de Todos, que presiona para que el ministro de Gobierno, Víctor Ibañez, se presente en la Legislatura para dar explicaciones sobre el escandaloso subsidio otorgado, y luego derogado, de $18 millones a la Fundación Acción Social, presidida por el pastor y ex senador Héctor Bonarrico. Cambia Mendoza bloquea esa solicitud de la principal fuerza opositora, que responde levantándose de cada sesión en el Senado y Diputados.
Además, el senador radical reiteró que no es necesaria la presencia de un funcionario en el recinto, tal como lo hizo en la última sesión de la Cámara alta, cuando el bloque peronista llevó al titular del PAMI en Mendoza, Martín Sevilla, sin que haya citado.
Si bien el oficialismo le había pedido informes sobre posibles irregularidades en subsidios otorgados por esa obra social durante la pandemia de COVID-19 a centros de jubilados, nunca le pidieron la visita a la Legislatura. Pero el Frente de Todos decidió que Sevilla fuera hacer más visible la negativa de Ibañez a concurrir, lo que los radicales calificaron como “una puesta en escena”.
