El fútbol sigue sumando apasionados. El amor por la redonda no distingue de clases sociales, religiones ni tampoco de géneros y por eso es que, en los últimos años, las mujeres han tomado la posta y han ingresado en el mundo de este fascinante deporte. La proliferación de torneos ha provocado que cada vez haya más equipos de chicas que se animan a patear al arco o, quizás, a partir del gran número de féminas que quieren defender sus colores es que se crearon más competencias de este tipo.

El interés hacia el juego en equipo, las canchas y el sentimiento por una camiseta ha motivado a cientos de jóvenes que, sin experiencia, decidieron iniciarse en el fútbol. Y aunque juegan en torneos amateurs, las chicas se comportan como verdaderas profesionales. Entrenan dos o tres veces por semana, realizan ejercicio físico y practican con la pelota. Pero eso no es todo, porque el compromiso que sienten es tal que la noche anterior a un partido se acuestan temprano y se olvidan de las salidas con las amigas.

La fiebre futbolera viene conquistando chicas desde hace unos 5 años y, casualmente, la cantidad de torneos y, por ende, jóvenes interesadas en jugar incrementa cada vez que inicia un Mundial. Algunas lo hacen por hobbie, otras por pasión, otras para vivir un encuentro social o para experimentar algo nuevo. Lo cierto es que no se puede ignorar la cantidad de mujeres que se animan a pararse en una cancha y defender una pelota. Incluso, el impacto femenino en el fútbol ha sido tal que ya hay profesores que entrenan divisiones de niñas de 11 años y que ya muestran su inclinación hacia este deporte.

“Hay muchos torneos, eso hace que hayan más chicas dispuestas a jugar. También está creciendo mucho la cantidad de canchas de pasto sintético- donde juegan las mujeres generalmente- entonces todo funciona como una cadena y colaboran con este interés de ellas por el fútbol”, explicó Leonel Alesci, parte de la organización del Club TQ , una comunidad de torneos que incluye al Quilmes, Calcio 7 y Bendito Fútbol, entre otros.

El joven que incursiona en el mundo del fútbol femenino hace unos 4 años aseguró que la publicidad en las redes sociales ayuda a que las chicas deseen formar un equipo y competir. Por este motivo, el número de torneos crece considerablemente. “Este año de Mundial, hay al menos, 5 torneos más que el año pasado. Calculemos que por cada uno hay, en promedio, entre 10 ó 15 equipos de 10 chicas cada uno, la cifra de chicas que juegan es importante”, agregó.

Pero solamente un verdadero amor por el fútbol puede movilizar a tantas chicas a salir a entrenar después de la facultad o el trabajo con temperaturas realmente bajas. Pero, lejos de amedrentarlas, encuentran en este panorama un desafío para dar lo mejor para el equipo y las motiva a mejorar individual y grupalmente.

“Hace cinco meses que juego pero siempre me llamó la atención, tenía compañeras que ya jugaban y me gustó la idea de sumarme. Soy bastante competitiva y, pese a que practiqué otros deportes como volley o hockey encontré en el fútbol lo que buscaba”, contó Giuliana Díaz, de 20 años, defensora y capitana del equipo “Sexy Dolls” que actualmente se desempeña en el Torneo femenino de MendozaGol.

La joven que estudia periodismo en la Universidad Juan Agustín Maza, explicó que este deporte es su cable a tierra ya que le permite un espacio de recreación y distracción lejos de los libros y apuntes. Destacada por sus compañeras de equipo por su liderazgo adentro de la cancha, Giuliana explicó que a lo que aspira principalmente es a incentivar a sus amigas para que todas se luzcan.

Y como será la importancia que tiene el equipo para estas jóvenes que, otra jugadora, Victoria Santamaría de 18 años, llegó a jugar aún estando lesionada. Y no sólo eso, sino que ingresó en un partido clave cuando las “Sexy Dolls” perdían 3 a 1 y a pura garra transformaron el resultado en un 4 a 3.

“Me encanta patear la pelota. Tenía un esguince de tobillo pero íbamos perdiendo, entonces recordé lo que el entrenador siempre nos decía: ‘a todo o nada’ y me vendé el pie y entré y, por suerte, dimos vuelta el resultado”, recordó Victoria quien además de desempeñarse como defensora, estudia Derecho en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) y combina el fútbol con el modelaje en la agencia FM Models.

El gesto épico de Victoria fue reconocido y elogiado por el resto del equipo y por su entrenador, Gonzalo Calderón, de 22 años, que siempre utiliza una frase para motivar a sus chicas cuando más lo necesitan. “’Si nos ganan que sea porque juegan mejor y no por actitud’, les digo. Prefiero perder ante un equipo superior a que me ganen por falta de cáracter”, dijo el joven que estudia el profesorado de Educación Física en el IEF.

Pero Giuliana y Victoria no son las únicas, Mariela Suárez, de 19 años, también practica este deporte junto a su equipo: “De Taquito”. Y no está improvisando para nada porque esta chica juega al fútbol desde que tiene 15 años y se niega rotundamente a abandonar las canchas.

“Amo el fútbol y a mi familia también le apasiona. A mi papá no le gusta que juegue pero siempre le recuerdo que él es el principal responsable de lo que siento por este deporte. Me gusta mucho aprender y corregir mis errores para darle lo mejor a mi equipo que influye mucho al momento de ir a entrenar. Por suerte, nosotras somos muy unidas y compañeras así es que la pasamos muy bien, nos divertimos y nos tomamos esto con mucho compromiso”, expresó Mariela, acérrima fanática de Godoy Cruz.

Como estas jóvenes hay muchas más y no caben dudas de que el número seguirá creciendo. Más aún teniendo en cuenta de que ya hay divisiones de niñas de 11 años que ya están entrenando. La proliferación de futboleras no da señales de detenerse y los hombres lo están notando pero, lejos de evaluarlo como algo negativo, ven con buenos ojos que se sumen a un deporte que crea lazos por todo el mundo.

“Decidí armar un torneo de fútbol femenino porque se nota el crecimiento de chicas que quieren jugar. La mujer se ha integrado y lo vive muy apasionadamente. Creo que hace unos 5 años que la incursión de las jóvenes viene empujando con fuerza. Primero se vieron las primeras periodistas deportivas y luego vieron que podían meterse a la cancha, se puso a la par del hombre y cada vez son más las que se interesan”, manifestó Darío Pérez, organizador del Torneo MendozaGol del que actualmente participan unas 80 chicas.