Desde este 2 de agosto y hasta este el domingo 8 se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna y para esta edición se ha elegido el lema “Proteger la lactancia materna: una responsabilidad compartida” por parte de la Alianza Mundial para la Acción sobre Lactancia Materna (WABA, por su sigla en inglés).

El tópico de la responsabilidad hace referencia a la importancia del apoyo que necesita la persona que da la teta por parte de la familia, de la pareja si existe y otros actores de la comunidad como el empleador y los compañeros de trabajo. 

Estudios demuestran que cuando la mujer comienza a trabajar disminuye la lactancia o directamente se corta. Muchas veces porque no tiene el espacio/tiempo para sacarse leche o no se respeta su horario de lactancia. Muchas mujeres han sido históricamente discriminadas en su trabajo por pedir permiso para retirarse a amamantar a su hijo o sacarse la leche

“Es muy importante que toda la sociedad apoye a la mujer que amamanta, porque sino no se logra el objetivo que es que el bebé sea amamantado de forma exclusiva hasta los 6 meses y que la práctica se pueda extender al menos hasta el año”, sostiene la directora de Maternidad e Infancia de la provincia de Mendoza, Mónica Rinaldi.

“Es importante que los empleadores permitan que las mamás se vayan a su casa a dar de mamar sin sentir cargo de conciencia, ni que se sienta incómoda”, apuntó Rinaldi.

La Organización Panamericana de la Salud ha publicado un manual para el empleador muy interesante, en el cual  argumenta los beneficios que obtendrá respetando los períodos de lactancia materna: La mujer tiene menos ausentismo: las mamás faltan menos porque sus bebés se enferman menos. Las mujeres se comprometen muchísimo más con el trabajo porque se siente apoyada y respetada por su equipo de trabajo. 

“Todas las madres pueden amamantar si así lo desean, siempre que dispongan de buena información y del apoyo del entorno familiar, laboral y del equipo de salud que la acompaña”, sostuvo la pediatra y puericultora mendocina María Ignacia Moreno Benegas.

“Que mi trabajo entienda y respete el espacio de lactancia de mi bebé es un acto de humanidad muy valioso. Es muy importante que en el ámbito laboral quede establecido que son los derechos del bebé los que se están respetando. Su derecho a la lactancia materna”, expresó Paola, mamá lactante y profesional.

“Que se respete el horario de lactancia y se aporte un lugar adecuado para las extracciones son pequeños pasos hacia un mundo más humano e inclusivo con las mujeres que están recibiendo nada menos que una nueva vida. A veces pienso en cómo ni se contemplaban estas prácticas años atrás y me produce mucha tristeza”, agregó Paola.

El COVID no se transmite a través de la leche materna

Es muy importante que a las mujeres de los equipos de salud y a las mamás que tienen COVID se les permita que estén con sus bebés en contacto piel a piel y que el bebé sea amamantado. El COVID no se trasmite por la leche materna.

“Es muy importante recordar que las mamás que están dando la teta o cursando un embarazo deben vacunarse contra el COVID”, sostuvo Mónica Rinaldi.

Ver también: Lactancia materna y vacunación anti COVID: las 10 preguntas que todas las madres se hacen

Los beneficios que tiene la lactancia materna incluso en mamás que tienen COVID, son para toda la vida: no solo se brinda un beneficio en el momento del nacimiento sino que se extienden para toda la vida. Además de ser el mejor alimento de la especie, y dar anticuerpos en el primer año de vida, también los protege de enfermedades en la adultez como asma, diabetes, sobrepeso, hipertensión.

El protocolo de los hospitales mendocinos con las mamás Covid que dan la teta

Mamás que tienen a sus bebitos internados en neonatología:

  • Se les enseña y asiste para que puedan extraerse la leche y su bebé la reciba igual, aunque ellas no puedan ingresar al servicio de neo. 

Si la mamá está internada con su bebé, porque ambos están bien pero están cursando COVID:

  • Se le enseña a la mamá cómo amamantarlo sin que aumente el riesgo de contagio.
  • La mamá debe usar doble barbijo y que sean barbijos secos.
  • Se lava bien las manos.
  • Se higieniza bien los pechos.
  • Se retira de la cama donde está acostada el resto del día.
  • Una vez que amamanta al bebé lo vuelve a dejar en la cuna.
  • La cuna debe estar ubicada a por lo menos de 2 metros de la mamá.

Dónde “aprender” a dar la teta en Mendoza

Generalmente los primeros conocimientos sobre cómo dar la teta se adquieren en la familia: abuelas, hermanas, tías, primas son quienes enseñan a las nuevas madres las técnicas básicas, pero no siempre son correctas y adecuadas, y muchas veces una experiencia frustrante en el pasado, puede volver a repetirse.

Un asesoramiento correcto y 100% adaptados a las condiciones físicas de cada mamá y su bebé es el que brinda la puericultora: su aporte es muy humano y simplifica en solo una consulta, meses y meses traumáticos que generalmente las mamás padecen pensando en la hora en que comenzarán a dar de mamar.

“El dolor al amamantar es la causa más frecuente de abandono de lactancias deseadas. Y se debe a una falta de información y asesoramiento correcto. Dar la teta a veces no es fácil, no es ‘instinto natural como en las películas”, afirmó la pediatra y puericultora María Ignacia Moreno Benegas.

Si duele, si el bebé no progresa de peso, si los pezones sangran, si no aguantamos el dolor no es porque somos malas madres o porque hicimos algo mal. Pueden existir causas patológicas y deben ser diagnosticadas y abordadas por un profesional”, explicó la puericultora.

La profesional mendocina reconoce que muchas personas, al presentarse ella como puericultora, le preguntan “qué es eso”.

Una enorme cantidad de mujeres que desconocen de este rol y su importancia a la hora de abordar la lactancia materna de manera feliz: “El profesional que aborde lactancias debe tener conocimiento de estas causas, y sobre todo tiempo para valorar acoples, bocas, pezones, posiciones, miedos, prejuicios y angustias”, explicó Moreno Benegas.

En Mendoza existe además la Comisión Provincial de Lactancia Materna, dependiente de la Secretaría de Maternidad e Infancia. A través de sus redes sociales, esta comisión ofrece información gráfica y visual para que las mamás “aprendan” a dar la teta.

Videos de cómo extraer la leche materna, cómo conservarla, cómo donarla, entre material educativo para las mamás. 

Qué son y cómo funcionan los centros de lactancia en Mendoza

Los centros de lactancia forman parte de la red de leche materna y permiten que el equipo de salud se saque leche en el trabajo y facilita que las mamás que no puedan poner directamente al pecho a sus bebés, se saquen leche en estos centros. 

Mendoza tiene centros de lactancia en casi todas las maternidades. En el hospital Saporitti se pondrá en funcionamiento un nuevo espacio amigo de la lactancia durante esta semana.

La legislatura provincial, en el mes de mayo, entregó una distinción a todos los espacios amigos de la lactancia en Mendoza. Esta semana se van a poner en funcionamiento dos espacios más.

Escaneando el siguiente código QR, las mamás pueden descargar material sobre la red de leche materna en Mendoza y allí pueden encontrar las direcciones de todos los centros de lactancia de la provincia y técnicas de amamantamiento. 

Centros de Lactancia Materna en Mendoza

Hospitales estatales:

  • Carrillo.
  • Perrupato.
  • Schestakow.
  • Notti.
  • Scaravelli.
  • Paroissien.
  • Regional Malargüe.
  • Enfermeros Argentinos General Alvear.
  • Viergen de la Misericordia.
  • Metraux.

Hospitales privados:

  • Hospital Santa Isabel de Hungría 

Espacios Amigos de la Lactancia en Mendoza:  Total 12 

Privados:

  • OSDE.
  • OSPECOM.
  • YPF Barrancas Maipú.
  • Destilería Luján de Cuyo.
  • Universidad Juan A Maza.
  • UNCuyo Facultad de Ciencias Médicas.

Estatales:

  • Legislatura Provincial.
  • Centro de Salud 199 Barrio Antártida Argentina Luzuriaga Maipú.
  • Casa de Gobierno  5to piso Ala este.
  • Centro de Salud Nº 31 Luján de Cuyo.
  • Municipalidad de Las Heras.
  • Hospital Raffo Santa Rosa.

Banco de Leche Humana Mendoza: Hospital Luis Lagomaggiore