La histórica calesita montada en la rotonda del Parque General San Martín cobró protagonismo en las últimas horas, luego de que se vilarizara una información sobre su supuesta desaparición. Frente a esto, un grupo de mendocinos armó una petición en Change. Org para detener la iniciativa.

Más de mil personas ya apoyaron la moción y se estima que en unas horas el objetivo se superará, y es que son varias generaciones de mendocinos que rescatan su historia en la provincia, valoran el legado y apelan a que sea declarada patrimonio provincial.

Una calesita con historia

La Rotonda de la calesita del Parque General San Martín es un punto de encuentro para las familias mendocinas desde hace más de cuatro décadas y un espacio con juegos para que disfruten los más chicos.

Hace unos meses, precisamente en junio, el Ministerio de Planificación e Infraestructura Pública, licitó la obra que contempla un acondicionamiento integral de ese lugar emblemático del paseo.

Entre los trabajos figura la histórica calesita, que está ubicada a 200 metros al Oeste de la Fuente de los Continentes. Se habló de la posibilidad de reemplazar el tradicional carrusel por uno más moderno y de mayores dimensiones.

La calesita, que en la actualidad sigue funcionando en el predio, pertenece a Carlos Alonso, un privado que se encuentra trabajando con permisos extraordinarios hasta que arranquen los trabajos.

Esta situación hizo que trascendiera que el espacio iba a dejar de existir en los próximos días, preocupando a muchos mendocinos.

“En diciembre próximo la calesita será desarmada y desalojada de la rotonda. Sirvió casi 70 años (en el Parque más de 40) y sólo hay tres como este modelo en Argentina. Sus piezas son de madera tallada y ensamblada y de metal”, reza un texto difundido por las redes.

Esto motivó a que se hiciera una petición para su no desaparición. En el texto, además, se insta a las autoridades de Gobierno a reconsiderar su decisión y mantener la calesita como parte integral del Parque General San Martín. “No permitamos que se pierda este valioso patrimonio cultural y recreativo”, refiere.

Legado familiar

La calesita tiene mucha historia y para Carlos Alonso, uno de los dueños y heredero de quien la instaló en el Parque, es mucho más que un entretenimiento familiar.

“Hace un año se venció el permiso para hacer uso de la calesita. Estoy con uno provisorio y respecto al futuro de este lugar no tengo mucho para decir”, dijo Alonso a El Sol.

El empresario contó que hace unos meses estuvo con el titular de Parques y Paseos Públicos, Ricardo Mariotti, y éste le refirió su necesidad de sacar la calesita del Parque, al menos del lugar donde está ubicada.

“Mariotti me dijo sin rodeos que iba a invertir más de 400 millones de pesos en obras y no podía dejar esta calesita vieja en el predio”, comentó dolido Alonso.

Ante esto, el empresario contó que previo a morir, su padre -gestor de la histórica calesita- le pidió tanto a él como a su hermano Miguel que la calesita jamás se vaya del Parque.

“Y eso haremos. La vida económica de mi hermano y mía no pasa por este lugar, está en otro lado. Esto lo mantenemos y conservamos como un valor sentimental. Es un legado que nos dejó mi padre. Hemos recibido ofertas para trasladarla a otro lado, como Maipú, por ejemplo, pero no queremos, su lugar es en el Parque, donde está actualmente”, sentenció.

Sobre la decisión del Gobierno de trasladarla, Alonso aseguró que pidió que se llame a licitación, pero no quieren, porque aparentemente buscan un producto mucho más moderno y acorde con las obras de remodelación que se harán.

Pero no sólo Carlos siente afecto por la calesita, Roxana también. Ella es una empleada que hace 15 años trabaja en el lugar.

“La verdad es que mi vida está ligada a este lugar. Hace dos días, cuando comenzaron los rumores sobre el posible cierre, me dio mucha angustia porque no solo cierra un lugar emblemático, sino que me quedo sin trabajo, en medio de un contexto económico que no es nada fácil”, explicó la mujer.

La palabra oficial

Desde el Gobierno no hubo respuestas al respecto, aunque sí sobre las obras de remodelación que estaban previstas comenzar en septiembre de este año, con una inversión oficial de más de 400 millones de pesos. El plazo de ejecución estimado es de 8 meses.

De acuerdo con lo informado a El Sol por fuentes oficiales, la obra fue licitada en junio en conjunto con la Secretaría de Ambiente, hubo dos oferentes: Dafre Obras Civiles SA y Sanco S.A., pero todo quedó paralizado. Se estima que la gestión de Alfredo Cornejo será la responsable de adjudicarla.

Respecto a la demora en la puesta en marcha, informaron que todos los procesos licitatorios llevan más tiempo de lo que corresponde porque las ofertas están muy por encima de los presupuestos.