Alfredo Cornejo le devolvió la pelota al Gobierno nacional en una discusión que empieza a ganar peso entre las provincias: la reducción de la carga tributaria.
El gobernador mendocino fue consultado este jueves durante su participación en AmCham Energy Forum 2026, que se desarrolla la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sobre el reclamo de empresarios que apuntan al peso de los impuestos y sobre el argumento de la Nación de que, después del esfuerzo realizado por el Gobierno central, ahora son las provincias y los municipios los que deberían avanzar con una reducción de impuestos.
Su respuesta fue directa. “Yo no creo que la Nación haya hecho su trabajo en materia de baja de impuestos. Ha hecho una parte, y lo ha hecho muy bien, ha bajado la inflación y creo que eso es un dato significativo y alentador”, sostuvo.
Cornejo defendió, al mismo tiempo, la política tributaria aplicada en Mendoza y aseguró que la provincia ya avanzó en la reducción y eliminación de algunos tributos.
En tal sentido, señaló que “‘Toto’ Caputo y el presidente lo tienen bien claro, o deberían tenerlo bien claro, que hay algunas provincias que han hecho su trabajo en materia de ingresos brutos, de reducción, de eliminación de sellos en varias actividades y el caso más emblemático es el de Mendoza”.
Cambios en la coparticipación
Pero el gobernador fue más allá y cuestionó el esquema de coparticipación federal. Según su interpretación, el sistema genera incentivos que terminan perjudicando a las provincias que cuentan con un sector privado más desarrollado.
“Esta ley de coparticipación incentiva a no tener sector privado en las provincias, porque premia mucho a provincias que no tienen sector privado, que no les interesa tener sector privado”, planteó.
Por eso, relativizó los rankings que comparan la presión de Ingresos Brutos entre las distintas jurisdicciones. “Son medios ridículos, porque hay provincias que pueden dejar a cero ingresos brutos, que no le influye sobre sus cuentas estatales porque viven de la coparticipación”, afirmó.
Para Cornejo, el problema tampoco puede analizarse de manera uniforme para todas las provincias. Marcó una diferencia entre las jurisdicciones que dependen en mayor medida de los recursos coparticipables y aquellas que tienen una estructura productiva privada más fuerte.
En paralelo, el gobernador enumeró algunos de los impuestos nacionales que considera distorsivos. Reconoció que la Nación eliminó el impuesto PAIS y destacó especialmente la reducción de la inflación, pero cuestionó que todavía permanezcan otros tributos.
“Dejó atrás el impuesto PAIS, sí, pero la verdad que tiene impuestos tan distorsivos como ingresos brutos. Tiene impuesto al combustible, tiene impuesto al cheque, tiene impuestos que son bastantes distorsivos y que son fuentes de muy buena recaudación”, consideró.
La conclusión de Cornejo es que la discusión tributaria no puede reducirse a una disputa entre Nación y provincias. Para el gobernador, la reforma debería abarcar todo el sistema. Y planteó que una reforma fiscal de largo plazo debería incluir también la coparticipación y el sistema previsional.
Dijo que la ley de coparticipación no es imposible de cambiar –“esa es una de las grandes mentiras de la interpretación constitucional”– y argumentó que no habrá una reforma fiscal “seria y a largo plazo”, si no se avanza en modificaciones previsionales, impositivas y la ley de coparticipación “en un mismo paquete“.
