Ángeles de Cuatro Patas abrió sus puertas hace 13 años a perros que nadie quería. Animales abandonados, enfermos, víctimas de maltrato o demasiado viejos para encontrar una familia encontraron allí un hogar, atención veterinaria y una segunda oportunidad. Hoy, esa historia solidaria atraviesa su momento más difícil: una deuda veterinaria de $10.241.000 mantiene al refugio al borde del cierre y pone en riesgo el futuro de los casi 240 perros que viven en el predio de Godoy Cruz.

La preocupación se hizo pública a través de un comunicado difundido en las redes sociales del refugio, en el que sus responsables advirtieron que ya no cuentan con los recursos necesarios para sostener el funcionamiento del lugar.

“Les informamos a todos que el refugio Ángeles de Cuatro Patas cerrará sus puertas debido a la deuda veterinaria la cual ya superó los $10.000.000 de pesos. No contamos con el dinero necesario para cancelar la deuda ni para seguir con los gastos que nos lleva el refugio”.

En diálogo con El Sol, Beatriz Méndez, responsable del refugio, explicó que la situación económica llegó a un punto límite luego de varios meses de intentar sostener el funcionamiento del lugar.

“Hace ya semanas que venimos viendo de qué manera podemos cancelar las cuentas. Cada día tenemos más ingresos de perritos muy deteriorados. Sabe la gente que nos dedicamos a los perros viejitos, que son los que nadie quiere tener, incluso -a veces- la familia que tiene perros viejos los trae porque ya no quieren o pueden mantenerlo”, explicó Beatriz.

La responsable explicó que, pese a las campañas para sumar socios, madrinas y donaciones, las cuentas continuaron creciendo y los gastos terminaron por superar las posibilidades económicas del refugio. “Hemos dado vueltas y vueltas y vuelta y cada vez nos vamos endeudando más. Ahora son más de 10 millones de pesos, una barbaridad”, enfatizó.

Los costos de sostener un refugio

Mantener en funcionamiento el refugio implica mucho más que alimentar a los perros. Cada semana deben afrontar la compra de medicamentos, tratamientos veterinarios, traslados y el mantenimiento en general del predio.

Solo en alimento común, el refugio compra 10 bolsas por semana, lo que representa un gasto de entre 220.000 y 230.000 pesos. A eso se suman bolsas de alimento especial para los perros de mayor edad, que cuestan 57.000 pesos cada una, además de cajas de pollo, arroz y paté para los animales con necesidades específicas.

Los gastos veterinarios tampoco dan respiro. Beatriz mencionó que esta semana, por ejemplo, dos perros debieron ser atendidos de urgencia y la atención demandó 210.000 pesos entre estudios, medicación e internación.

Además, el refugio afronta el costo de los traslados hacia las veterinarias y el pago de un cuidador nocturno, incorporado luego de sufrir robos en el predio.

Los perros que nadie elige

Gran parte de los animales que viven en Ángeles de Cuatro Patas son adultos mayores. Muchos fueron abandonados por sus propias familias o rescatados en estado crítico y, por su edad, tienen pocas posibilidades de ser adoptados. Esa realidad también explica por qué los costos del refugio son cada vez mayores, ya que muchos requieren medicación y controles veterinarios permanentes.

Nosotros tenemos casi 240 perros. La mayoría son adultos y perros muy viejitos que claro, la gente no quiere adoptar. Y eso que nosotros les ofrecemos pagar la medicación, les ofrecemos los controles en la veterinaria. Simplemente ellos lo tienen que cuidar hasta su último día y ni aún así la gente quiere adoptarlos, explicó Beatriz.

El invierno también agravó la situación sanitaria de muchos animales. “Estas últimas semanas hemos tenido que llevar a varios viejitos a la veterinaria por el tema del frío. Cuando tuvimos dos emergencias teníamos dos perritas decaídas, cuando les fuimos a hacer una ecografía tenían piometra. Esas operaciones nos salen carísimas”.

Beatriz también explicó que, aunque muchas personas colaboran cuando un perro es rescatado, los tratamientos posteriores quedan completamente a cargo del refugio.

“Cuando nos piden ayuda por un perrito, claro, la gente te ayuda ese día, pero ese día el perrito apenas ingresó a la veterinaria. Entonces los días que siguen nosotros nos tenemos que hacer cargo de todos esos gastos. Y ya no podemos, no podemos con todo”.

A pesar del comunicado, Beatriz aseguró que todavía busca una alternativa para evitar el cierre definitivo, y que desde Ángeles de Cuatro Patas apelan una vez más a la solidaridad de los mendocinos.

Además de donaciones económicas, necesitan sumar socios con una cuota mensual de 2.000 pesos, madrinas y familias dispuestas a adoptar perros adultos mayores. El refugio abre sus puertas todos los domingos, de 10 a 13 para quienes quieran conocer el lugar, pasear a los animales o iniciar un proceso de adopción.

Quienes deseen colaborar también pueden realizar un aporte económico al alias CONGO.DIARIO.SAL, a nombre de Beatriz Liliana Méndez.