Lo que parecía una tarde más en una cafetería terminó convertido en una escena de pánico que duró apenas 20 segundos. Dos delincuentes armados irrumpieron en un Café Martínez de la localidad bonaerense de Wilde, fueron directamente hacia la mesa donde estaba sentado un matrimonio, se apoderaron de un maletín y escaparon antes de que alguien pudiera reaccionar.

El violento episodio ocurrió este miércoles alrededor de las 16.15 en el local ubicado en la esquina de avenida Mitre y Las Flores, en el partido bonaerense de Avellaneda. Toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del comercio y el video se convirtió en una pieza clave para la investigación.

Las imágenes muestran que los asaltantes ingresaron con cascos de moto colocados para ocultar sus rostros. Sin perder tiempo, caminaron directamente hasta la mesa de las víctimas, protagonizaron un breve forcejeo y tomaron el maletín que estaba apoyado sobre una silla. En ningún momento buscaron dinero en la caja ni intentaron robar a otros clientes.

Esa precisión alimentó la principal hipótesis de la investigación: que el matrimonio habría sido seguido previamente y que el robo estaría relacionado con una posible salidera bancaria.

En medio de la desesperación, una clienta intentó escapar del local. Tropezó, cayó al piso y, cuando trataba de levantarse, fue empujada por uno de los delincuentes que salía con el botín.

Según testigos, la banda estaba integrada por cuatro personas. Dos ingresaron a la confitería mientras otros dos esperaban afuera a bordo de motocicletas de alta cilindrada para facilitar la fuga.

“Entraron, agarraron el bolso, subieron a las motos y se fueron. Todo duró unos 20 segundos. Se ve que los habían marcado”, relató Roque, un canillita que trabaja frente al comercio.

Los delincuentes escaparon en dirección a Villa Domínico. Fueron seguidos durante varios kilómetros por las cámaras del centro de monitoreo municipal, aunque finalmente la Policía Bonaerense les perdió el rastro.

La investigación quedó a cargo del fiscal Gastón Fernández, de la UFI N° 1 de Avellaneda. Aunque el matrimonio aún no había formalizado la denuncia, la Justicia inició actuaciones de oficio para identificar a los responsables y determinar si el dinero robado provenía de una extracción bancaria.


Fuente: Infobae y agencia NA